viernes, 23 de octubre de 2009
¿Tú crees que vamos bien?
No sé si les recuerda a las autoridades del mundo universal y planetario que, enfrascados con el debate sobre la globalización y la depauperación del medio ambiente, dejaron que los reguladores se pasaran de frenada a golpe de bonus multimillonario y prestidigitación piramidal con muchas chicas y mucha coca. Ahora esos bancos, esas agencias de clasificación, esos intermierdarios -¿se deletrea así?- financieros, pregonan sobre lo mal que lo hacemos y nos dan recetas de pollo a la chilindrón para que les chupemos los dedos, que las tajadas ya las manejan ellos.
Mientras los Albertos nos demandan, sí, sí, a usted a y a mí como constituyentes del Estado, porque les afectó al honor aquello que prescribió, aunque el tribunal no dijo que fueran inocentes. Ahora les meten cuatro meses de prisión por otra cosa.
¿Cuántas radiocasetes habrán robao?
domingo, 18 de octubre de 2009
Números
Los organizadores dicen que más de dos millones. El ABC dice que el speaker dijo que era la manifestación más grande celebrada en España. Así me gusta con decimales. La Comunidad de Madrid habla de 1.200.000. El Mundo siente por una vez algo de vergüenza y como le entra la risa dice que cerca de un millón. El País no se corta y dice que fueron 265.300. La agencia EFE presume de un tratamiento informáticos de la imagen y establece la cifra en 55.316 asumiendo un error el 15%. La Policía, que como ustedes saben no es tonta, escupió la cantidad de 250.000. La web el Manifestómetro que realiza fotos y videos y mide la densidad por metro cuadrado valora la asistencia máxima en 72.795 personas.
Dicen que se han gastado 130.00€ en todo el montaje. 800.000 dípticos, 100.000 carteles, 20.000 camisetas. Nada más que 300.000 vatios de sonido, y ya saben ustedes a cómo está el vatio con lo del Papa y Gürtel, 3 pantallas gigantes, 300 globos de helio y 600 autobuses. Las cuentas no salen y salen menos cuando explican que los dineros los han puesto los asistentes. Malo cuando tienes que explicar lo obligatorio e inexcusable. Es lo que tiene vivir en las Islas de Canal. Del Canal de Isabel II.
Salían niños incapaces de escribir guarismos y de aguantarse el pis, portando pancartitas con los números de la muerte anualizados. Sumé los correspondientes a las dos legislaturas que Aznar nos honró con su presencia y rango. Me salen más de medio millón de asesinatos, por utilizar su propia nomenclatura, en esos ocho años. Y no hicieron nada. Pero allí estaba él con las mangas de la chaquetilla remangadas, más bandido que el propio Bosé, diciendo que no hay derecho.
Con tanto número ¿cómo será que lo que me aterra son dos letras repetidas?
domingo, 11 de octubre de 2009
Química

Aquí tienen un tratado completo y están casi todos. Quizá falta el gran demiurgo y los albañiles que ayudan en la sombra, pero aparecen muchos de los que son.
Nos ofrecían soluciones y nos han obligado a quedarnos con los disolutos.
Espero sus reacciones. Aunque sean nucleares.
jueves, 8 de octubre de 2009
El Gürtel de los líos
Ciudadano: La economía va como el culo por culpa de Zapatero que nos va a arruinar a todos.
Encuestador: [con voz de tierno infante] ¿Eso es un muy mal?
Encuestador: [con tono recuperado] Y ahora dígame, ¿cómo le van las cosas personalmente?
Ciudadano: Personalmente, de puta madre.
Esto me respondieron hace unos días cuando el pelma me dejó disfrazarme de Manolito Gallup sin gafotas. Como verán, la gente supone que su vida y la de los demás no tiene nada que ver. Así coincide con los datos que ofrecía hace unos días el periódico de un dios menor. Son las paradojas de la crisis percibida y sufrida.Pero para paradojas, la de Gurtel sin diéresis, que no la encuentro, quizá porque también se la han llevado. Esta gente, que reclamaba en un grado superlativo de lo “ostentoreo”, la dimisión del ministro de Justicia por no haber pagado las tasas de licencia de caza de la Comunidad Autónoma correspondiente, algo así como no pasar la ITV del coche en el año. Esa gente, ve razonable que varios alcaldes, algunos diputados autonómicos y el presidente de la Comunidad Valenciana hayan recibido regalos durante los últimos diez años, algunos como pantallas de plasma, coches de diez millones de pelas o pelucos de futbolista. Esta misma gente plantea no sé qué extraña solución para que Mariano Rajoy, la Secretaria general de exteriores y terrazas o SSS by Paris Match pongan orden en el partido.
¡Pero sí solo pueden dimitir!
¡Pero si es que les ha pasado a ellos! ¡En el despacho de al lado! The guy next door, dicho en valenciano. Ha sido su tesorero, su diputado en la Asamblea de Madrid, el marido de la Secretaria de Organización, el alcalde del pueblo en el que viven, su barón valedor en Valencia, el hermano de su colega del Consejo de Ministros. Es que ha sucedido en Galicia, en Castilla León, en Valencia, en Madrid…con lo grande que es España y se nos acaba.

¡Alto! Qué Rajoy no ha sido, dice el Ciudadano que entrevisté disfrazado el otro día y que se ha venido a tomar unas pastitas en casa.
Démoslo por hecho. Al menos a efectos expositivos concedamos inocencia, incluso virginidad, a Rajoy. Pero si no se ha enterado de nada en diez años, si no ha mirado unas cuentas y revisado el origen y aplicación de fondos en su puñetera vida, si no ha sabido controlar a sus muchachos ¿cómo coño le vamos a dejar la caja grande del Estado para que ponga a esos fieles a cuidarla?
No ha sido un botones en Melilla el que ha sisado café en la oficina o un conserje que aparca el coche particular por la patilla. Lo que pasa es que la número 3 del Partido Popular, Ana Mato, a la que le tocaría un ministerio como poco, no se da cuenta que el marido trae un Jaguar a dormir en su garaje por las noches, que el que fuera Ministro de Ciencia y Tecnología no se sorprende cuando su hermano se hostia en un coche de diez millones o cuando en Navidades viste un relojito de 25.000 euros que brilla más que las luces del árbol.
Pero ¡claro que se dan cuenta!, ¡claro que en el partido sabían que con el sueldo de tesorero uno no se hace un patrimonio de cientos de millones!, pero callan, porque al final piensan que ya les llegará el turno; si las mentiras de Acebes y de SuperAznar les truncaron el desarrollo aquel 11M, este torpe de Zapatero va camino de arreglarlo.
Ya se relamen. 2011, una odalisca en el spa, o una bañera de oro tipo tío Gilito lleno de monedas o abarrotado de polvorientas rayas blancas y efebos activos o de chalecos blancos y muchos monaguillos o más relojes y más bugas.
¡Qué cerca está ya!
Más FMI pronosticando el fin del mundo español, más Gobernador del Banco de España haciéndose un hueco algodonoso para cuando esto cambie, un poquito de resquemor de Solbes y de Sevilla y unos cuantos tiros más en el pie del equipo de Zapatero y ya está. Ministros, Secretarios de Estado, Subsecretarios, Directores Generales, consejos de administración de empresas públicas, alguno ya se veía en el Supremo -en el lado bueno del tribunal-, cientos de cargos para distribuir entre estos que ahora sabemos, con la presunción de inocencia que ustedes quieran, que se han puesto hasta el culo de todo. All inclusive.
Con la boca llena de migas y té, mi ciudadano entrevistado alega: ¿Y lo de Felipe qué, y lo de Felipe qué?
Ahí me han pillado. Lo de Felipesa es un estigma, pero según la doctrina Rajoy Monroe Berlusconi quizá lo de los GAL fue un comando de la derecha incrustado en el PSOE para hacerle caer y lo de Filesa una sucia maniobra de la policía.
Bien pensado... es posible, porque ellos tenían mucha más práctica después de tantos años de paz. ¿Les suena, verdad?
martes, 6 de octubre de 2009
Gaussdeamus igitur
Como buenos pacientes psiquiátricos que son, sabrán ustedes que el MMPI es un test de personalidad muy usado. También es relativamente antiguo ya que se construyó en los años 40 en la Universidad de Minnesota. Dispone de muchas escalas de valoración clínica, como depresión, esquizofrenia o para valorar tu rol sexual masculino/femenino. Tiene más de 500 ítems y una de las preguntas es si usted cree en Dios. La respuesta negativa puntúa en la escala de Paranoia. Dirán que ser americano en Minnesota y no creer en Dios no resulta muy saludable. Quizá. Pero a veces los análisis psicométricos multifactoriales o las ideologías de los analistas de ideas fijas mononeuronales promueven diagnósticos o suposiciones realmente perversas.
Y no me refiero a que arrodillarse en el suelo para hablar con un ser superior que le da consignas al penitente suponga necesariamente cierta insania mental, pero no hacerlo no debería acreditarse como parcialmente persecutorio.
Así, cuando unos padres acuden a revelar fotos de sus hijos, algunas de ellas mostrando la churrilla, a la cadena de almacenes más grande del mundo, la cajera más simple de la tierra, los denuncia a la policía más entrometida del planeta y los servicios de protección infantil más soplamingas del universo les quitan la custodia durante un mes. La cajera dedujo que unos padres que tengan fotos de sus hijos en pelota son unos abusadores y unos traficantes de sexo con menores. Lo normal. Como pasó en Arizona, esas fotos les reportarán una pasta, ésta sí insana, a los potenciales pederastas, reconvertidos en simples padres, con fotos de vacaciones aburridísimas, pero no deja de alertarnos sobre el mundo tan mentecato que estamos construyendo.
Porque descubrir conductas anormales no estaría mal, siempre y cuando eso de anormal gozara de la máxima aceptación de la sociedad, pero ni siquiera sería un criterio válido. Hace nada los anormales eran lo que ahora llaman discapacitados psíquicos, pero también anormales eran los homosexuales y posiblemente a todos aquellos a los que les gustara jugar al bádminton. A fecha de hoy sólo quedan los del bádminton. En cualquier caso una vez identificados, cautivos y desarmados, qué se hace con esos sujetos que ostentan conductas anormales. Porque el sistema judicial está como para meter también las sospechas y las desviaciones de la norma en su proceso digestivo de herbívoro aburrido. Si la desinstitucionalización vació los manicomios en los ochenta, las cárceles están masificadas, qué vamos a hacer con estos nuevos predelincuentes. Porque no tener solución es el primer problema.Quizá toda la pasta que se llevan esos programas de reconocimiento óptico de caracteriales podría utilizarse en la escuela, porque es en las fases tempranas de la evolución individual, cuando se forjan los grandes desastres y se templan las grandes defensas ante este mundo extraño y hostil.
La derecha ricachona y vivaracha lo ha entendido muy bien y adoctrinan desde chiquitines a sus cachorros ¡córcholis, qué cantidad de cehaches tienen! De ahí su comprensible odio a la educación para la ciudadanía. La interferencia es la interferencia. En su particular formación de la muchachada buscan colegios, clubes universitarios, colonias y campamentos que cincelen su espíritu comme il faut. Me cuentan que en discotecas de Madrid como Pachá o But, las sesiones sin alcohol de la tarde terminan brazo en alto -sí, sí, como en el criticado Rodiezmo de León pero en fascista- cantando El Imperio contraataca de Los Nikis. Para seminaristas y encarcelados, Los Nikis son un grupo de la movida madrileña de hace casi treinta años, considerado como Los Ramones españoles, que hacía rimar posesiones con borbones y que en esta canción preconizaba, posiblemente con ironía, la vuelta a nuestro imperio. Por lo visto en la estrofa de //solo se juega al cinquillo//y la moda es el rojo y amarillo.//uououo...//Seremos de nuevo un Imperio… se ponen todos los niñatos a levantar el brazo con su polo nuevo bordado en rojo un día de estos en alguna franquicia de La Retoucherie, mientras la discoteca despliega banderas españolas.

Así que fíjense si queda camino para adiestrar ¿vendrá de hacer de derechas? a esta panda que ha descubierto en los DJs a sus nuevos guías y ven en la mesa de mezclas un nuevo púlpito de conversión.
Porque si el badajo de Gauss ofrece la línea que separa a los normales de los anormales, debemos saber que los anormales son tantos, que van a hacer que lo aberrante parezca normal. De esta forma alguien puede pensar que lo normal es tener dos contabilidades deletreadas con A de Alicante y B de Barcelona, o lo normal es sacar siete millones de euros del banco en billetes de 500, o que uno pase por la farmacia de la esposa a llevarse la caja para irse a Madrid a hacerse trajes, o que uno tenga cara de idiota y hable con voz de imbécil. Uno puede pensar que eso es lo normal. En realidad no tiene que pensarlo, basta con leer algún auto judicial para estar convencido, o las declaraciones de algunos padres de alguna patria u hojear algún periódico o escuchar alguna radio para darse cuenta que el anormal es uno. Y no crean que soy sectario, acabo de poner otra de Los Nikis. Dice así: el agua es más caliente de lo normal//sospecho cuál es la razón//juro por mis muertos no volver jamás//no vuelvo a ir a Benidorm.
Chim pun.
viernes, 2 de octubre de 2009
A verlas venir
En la interpelación que presentó Echániz Salgado dijo: España tiene un mercado laboral arcaico y en algunas materias incluso anterior a la Constitución. Los mecanismos de ajuste de nuestro mercado de trabajo español frente a esta crisis no funcionan. Es tan rígido que se absorben los ajustes económicos destruyendo empleo, en lugar de ajustando la productividad, los salarios o los picos de la demanda.
Yo creo que no se puede estar más de acuerdo. Es lo que tantas veces hemos oído del paro estructural. Lo dice el PP, lo dice el PSOE y lo dice el padre Astete. Pero se callan las soluciones. Porque la derecha debiera haber hecho algo si esto viene de antes de la Constitución. Del 76 al 82 y del 96 al 2004 son catorce años para haber modernizado el mercado de trabajo, máxime si como presumen, traen siempre la bonanza. Bien es verdad que en los casi catorce de Felipe y los cinco de Zapatero algo se podía haber hecho. Porque los males de la economía española no han venido con la crisis de sopetón, sino que ésta ha iluminado con gruesos trazos fluorescentes las principales líneas de un pésimo guión.
Echániz sigue: Quizá, señor ministro, está haciendo falta un sindicato que defienda los intereses de los trabajadores, un sindicato moderno que se ocupe de los más débiles, de los más desprotegidos y que no impida que vuelvan al mercado laboral.
¿Se dan cuenta? Qué harían los trabajadores, los asalariados de este país sin el PP. ¡Populares del mundo uníos!
Esto que les cuento parte de la lectura apresurada del Boletín del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, el llamado GPS - con ese nombre deberían saber acercarse un poco mejor a los problemas sin perderse- y ya que lo señalan, proponer, en la misma línea paradójica, la necesidad de una nueva patronal. Una patronal coherente, que vele en la medida de sus fuerzas, que son muchas, por los intereses del país, que trabaje para dar trabajo, que gane dinero y haga ganarlo, siendo comedido en los precios y los beneficios, que reinvierta los excedentes, las plusvalías, que piense a largo plazo, que forme a los empleados, que abra nuevos mercados, que cumpla con las leyes de seguridad, que denuncie las extorsiones políticas, que haga facturas con todo el IVA y pague todo el impuesto de sociedades. Una patronal que cambie la furgoneta renqueante antes que el Mercedes descapotable. Una patronal que no pida a la vez una baja en los salarios y dé indemnizaciones multimillonarias a sus empleados de copete.
¿A alguien se le oculta que esa patronal alicorta y cerril que falsamente negocia con el Gobierno, sale de una pésima clase empresarial, sin formación, apresurada en el beneficio y nada emprendedora? ¿Y no es evidente que esos sindicatos surgen de una clase trabajadora absentista, disimulona e indolente? ¿Puede ignorarse que los abusos empresariales, la falta de seguridad en los tajos, los contratos ausentes cuando no esclavistas, tienen al otro lado del espejo millares de listillos dispuestos a beberse el zumo del aborrecible garantismo laboral, con bajas ficticias y productividades de párroco titular?
Y quizá por ahí debiéramos empezar, esos debieran ser los auténticos pactos de La Moncloa que quieren recuperar los que carecen de votos para gobernar. Los pactos por hacer de España un lugar mejor. Si CCOO o UGT añoran los sindicatos alemanes, también los patronos añoran seguramente la disciplina y la puntualidad de los teutones y todos nosotros quisiéramos multinacionales industriales fuertes y grandes empresas en las que el gobierno alemán tiene participación e influencia. ¿No fue Aznar el que desinvirtió la participación de algunas grandes empresas españolas haciendo caja y colocando en la presidencia a los que le atusaban el bigote en el colegio? ¿No son sus seguidores los que reclaman ahora una banca estatal fuerte que controle las ayudas y dé créditos a los trabajadores autónomos, aquellos que se fumigaron el conglomerado de Argentaria?

Pero el GPS no dice tanto; no llega a mucho más este TomTom parlamentario, demasiado subyugado por pactos para salvar los muebles de las sanguijuelas minoritarias, demasiado abducido por este Ejecutivo mandón, o quizá es que el Partido Popular represente más el Tonton Macoute, el hombre del saco haitiano, y les atemorice con sus intrigas y sus luchas, confiando el éxito a la labor judicial, cuando seguramente hay tanto que hacer en las cámaras de representación. Y hacer algo ya y que se note y que se sepa, hasta que el presentador de Canal Nou se beba toda su brillantina y se coma su oposición. Porque el macutismo que Camps impone en Valencia empieza a ser preocupante, desde las gafas negras de Fabra hasta esa arrogancia de Costa que obscenamente ostenta la bandera española en la muñeca. Por no hablar de la indolencia de Rajoy o esas declaraciones deliberadamente apócrifas de la Cospedal, que siempre hace en espacios abiertos ¿tanto apesta? Pero la experiencia les ampara ¿alguien espera que Zaplana se siente en algún banquillo por sus tejemanejes en Terra Mítica? ¿lo suponemos de Trillo por sus prisas y desmanes turcos? ¿nos creemos lo de la investigación del patrimonio de Jaume Matas?
Camps pide ahora que dimita Zapatero, lo dice un imputado perdonado por un amiguito y recién recurrido al Supremo por la Fiscalía. El futuro presidente del Gobierno para el susodicho se la envaina y hace bromas sobre Madrid 2016, la última apuesta hiperbólica de Gallardón, y la mosca que vive detrás de mi oreja me susurra ¡qué calladita está ésta! ¿qué estará destejiendo Penélope Aguirre?
sábado, 26 de septiembre de 2009
Blanqueamiento
Dicho esto, que no sé muy bien por qué hay que decirlo cuando es evidente, dicho esto, repito, sigo también sin entender por qué hay que subvencionar igualitariamente el cine en función del sexo de la directora. Es, sin duda, una soplacoñez -fíjense en el adjetivo de género- que tenemos que aguantar hombres y mujeres. Y en especial las mujeres porque ellas entienden mejor el cine, sobre todo los silencios, porque son capaces de ir más allá, porque saben jugar en el terreno de la elipsis, en la arena de los sobreentendidos.
Dice nuestra Ministra de Cultura que es "curioso" que se levante una polémica por el hecho de que la orden ministerial de desarrollo de la Ley de Cine vaya a primar las películas dirigidas por mujeres, y que "no pase nada" con las destinadas a fomentar el catalán o a determinadas minorías. No pasa nada porque no nos enteramos porque ya les vale que sea cierto.
No es cuestión de meterse con Bibiana Aído o con Ángeles González Sinde, bastante llenas tienen ya las alforjas, pero ¿no sería mejor colocar las películas por un hipotético orden de calidad y subvencionar las mejores? no digo ya las buenas por este vacío de creatividad que nos invade, pero darle pelas a esas películas que nos puedan resultar a la mayoría apetecibles, las haya hecho una tía, un tío, o el obispo de Madrid Alcalá, que es el reconocido tercer sexo como ustedes saben.
En mi puñetera vida he ido a ver una película de un hombre, ni lo contrario, aunque sí he deseado que Liliana Cavani hiciera algo para justificar otro atracón de palomitas porque me gustó Portero de Noche, porque me encantó Más allá del bien y del mal o La piel. Es verdad, lo confieso: prefiero que en el porno haya alguna mujer, incluso a veces me sobran los hombres, pero en el resto de películas no llego al punto de desear que lo dirija un sexo concreto. La Coixet me gusta poco, pero tampoco adoro a Medem y adoraría a Clint Eastwood o Truffaut aunque se emasculasen.
Si hacemos caso a Aído la mitad de los días nos quedaríamos sin programas de ópera, por ejemplo, dado el escasísimo repertorio operístico compuesto por mujeres; siempre podemos hacer que las arias de tenor las canten sopranos y así equilibrar de algún modo la balanza. Es lo que pasa cuando quieres solucionar un problema ancestral en una generación, que perjudicas a esa generación que, justamente, nada tuvo que ver con el problema.
Acepto desde ya, como dicen los castizos, que soy un machista y un asqueroso, pocos recursos me quedan, pero la igualdad se está desequilibrando en importantes áreas de la sociedad. Ya hay más juezas y más médicas que sus homólogos masculinos. Tengo que entender que ha sido así porque son mejores, cuestión esa de la excelencia sin duda discutible, pero las pruebas que se piden seguro que así lo atestiguan. Y ello va a determinar una forma de ejercer la judicatura, ni mejor ni peor, pero sí distinta. No habrá nadie que diga que es por cuota, afirmarán que así lo han demostrado las severas oposiciones y que las mujeres saben más, has respondido mejor.
Bien. ¿Podemos hacer lo mismo con el cine o cualesquiera otras disciplinas que dependan de Sinde o Aído para que salgan las mejores, haya o no haya pelos de bigote en el guión? Gracias.
Claro, que puestos a pedir guiones sin pelos, y hablando de Bigotes, quiero que la mitad de la trama corrupta de Gurtel sea chica. Es lo justo. Por lo visto la cúpula del PP, no confundir con cópula, aunque también esto tiene bastante de coyunda, ha dirigido la financiación ilegal del Partido Popular en Valencia según dice la Brigada Policial de Blanqueo. De momento hablan de Vicente Rambla, vicepresidente, de Ricardo Costa, secretario general, David Serra, vicesecretario y solamente una mujer, Yolanda García Santos, tesorera. Así que una de dos. O se buscan otro par de caraduras con XX en los genes o le cortan los distintivos colgantes a uno de los tres. ¡Cómo mola la igualdad! Y así, con las piernecitas de par en par, pueden aprovechar para hacerse la última necesidad de los españoles, la intervención más fashion. Me refiero al blanqueamiento anal: la decoloración de la pigmentación oscura de la piel alrededor del ano con propósitos cosméticos.
Puestos a blanquear, que se hagan un completo.
lunes, 21 de septiembre de 2009
La noche de punta en blanco
Les acabo de trascribir el poema nº 4 de Spleen en París de Baudelaire. Lo tituló Un gracioso. Otra ciudad, otro país y, desde luego, otro tiempo. Pero en Madrid también tenemos nuestros graciosos, en plural, un plural enorme, un plural corporativo, un plural sayón y escriba. Ayer nos abrieron en carnes la ciudad, bajo la coartada del insomnio, de la cultura gratuita, de esa derecha social bajo la que discurre nuestro alcalde, a través de una ciudad sobre la que no discurre nadie más, quizá por ese tedio intelectual que los incapacita, quizá por esa ausencia masiva que protagoniza nuestra oposición, en un oxímoron crónico y añejo en este Madrid que nos cobija y nos expulsa y que no acepta opinión.
Arranqué el domingo, entre vidrios mojados que no me dejan escribir nombre alguno, entre envases vacíos a la fuerza, entre cubos de basura impuesta e impositiva, y salgo a las calles nuevamente para enterarme que la semana que viene volverán las hordas enrolladas a destripar las aceras para celebrar el “Día de la Corazonada”. Supongan, mal, que ese día será en el que sus amores se independicen, en el que encuentren algún otro relevante que les acepte mejor y paseen su amor libre por Las Vegas en pos del futuro merecido en el que triunfa el azar. Asuman, mal de nuevo, que será el día que oirán a Tom Waits y sus corcheas bañadas en orujo de caña.
Cuando el calendario les deposite, mustiamente, sobre el próximo fin de semana, no será la celebración universal de la Corazonada de Ford Coppola, será Madrid y será Bisbal quien enfangue sus sueños. El Día de la Corazonada celebra la presunción de nuestro alcalde de que nos concederán la organización de los Juegos Olímpicos. Después de analizar vísceras, otear posos u consultar augures, nuestro alcalde ha tenido una corazonada y nos concita en la Cibeles para mostrar al mundo con más ruido, más suciedad y mucha más esperanza, que si no disponemos de un buen proyecto, al menos nadie nos gana a ilusión. Al fin y al cabo es el precipitado olímpico del fracaso, en el que lo importante es participar, destrozada ya la cultura del esfuerzo y del merecimiento que la izquierda igualitaria destierra y que esta derecha social promueve.Si aquel spleen de Baudelaire, aludía al tedio que vive en el bazo con la melancolía y el enfado en una niebla de humores y rocíos, la corazonada reniega del cerebro para asirse al órgano cordial, más arrebatado e impulsivo, más obstinado y terco con la misión de ofrecernos una versión vacua del deseo más que un apunte de la realidad.
En tanto, seguimos trotando, alocadamente, como el asno, mientras los íncubos, diestros y siniestros, nos apremian y nos excitan, dispuestos a toparnos de tarde en tarde con graciosos engominados que nos distraigan y espanten de esta ciudad y este país de humorada que hemos levantado y que no sabemos terminar.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Displicencia a la disciplina
Afortunadamente ese hombre no vivía en Texas y acababa de engrasar su revólver. Vivía en Madrid. Así que se puso sus pantalones pirata y fue a partirle la cara a aquel que osó reprender a su hijo de cinco años. En su hazaña tuvo que zarandear a la directora y tirarla al suelo y no cejó hasta que la policía vino por él. Edificante.
Como sabrán, mi actual serie de cabecera es El ala oeste de la Casa Blanca. Ya se pueden imaginar que la sala de prensa, ese lugar donde se informa al cuarto poder de las decisiones diarias del primero, está siempre repleta. En alguna ocasión, es el mismo presidente de los Estados Unidos el que entra en la sala para dirigirse a los periodistas. No lo creerán ustedes, pero todos ellos se ponen en pie cuando el presidente de la nación entra. Es una muestra de respeto a la primera autoridad del Estado, al cargo electo más importante. ¿Se imaginan aquí? Aquí no se levanta ni dios porque aquí se considera humillante ser educado y respetuoso. Ni el cargo, ni la edad, ni el prestigio, ni nada hacen que mostremos un mínimo de consideración. Incluso Zapatero ya jugó a eso, confundiendo a Bush con los americanos.
Un juez en Barcelona acaba de dictar una sentencia en la que llamar hijo de puta al jefe no es motivo de despido, lo que traducido es que no es motivo de nada, y resulta gratis decir públicamente este tío está loco y poco después llamarle hijo de puta. Por lo visto no es proporcional y se considera que ese lenguaje es de uso corriente hoy en día. Al gerente, con aparente madre licenciosa, sólo le quedaba ciscarse en la del otro buscando la reciprocidad o contárselo al padre del niño gamberro y hacer que pareciera un accidente.
Se estima que un 10% de los profesores es agredido ¡coñó, más que lo soldados en misión de guerra! Por eso Esperanza Aguirre quiere dar estatus de autoridad a los profesores mediante una ley. Básicamente mayor pena y principio de veracidad. Seguro que no evita que un tontaina de ocho años levante la mano a una maestra, pero hará que cruzarle la cara a la directora de un centro, como hizo hace nada la madre de un chaval, cueste más de 120 euros, que fue la multa con la que un juez apercibió a la diplomática madre. Esperadme un momento y pedidme unas tortitas, que dejo el 4X4 en doble fila, le hincho un ojo a esa boba de la jefa de estudios y estoy aquí en un pispás, que hoy tengo suelto. ¡Será por dinero!
Como la propuesta salió de boca de Aguirre, en seguida salieron los enrollados de padres progresistas sin coderas y empezaron a decir que si volvíamos a la vara de avellano, que el respeto hay que ganárselo y bobadas por el estilo, de tipos que leyeron Summerhill a la vez que Juan Salvador Gaviota e ignoran todo de nuestro Ferrer i Guardia. El presidente de la CEAPA, Rascón, líder respetado de estos señoritos, llega a preguntar si nuestros adolescentes ingresarán en la cárcel por este motivo. ¡Será por retórica!
Y es que autoridad nada tiene que ver con castigo físico, ni mucho menos con intervención penal de la justicia. Desde mi más recia infancia hasta mi más tierna madurez, he utilizado el tú y el usted con profusión discriminada sin mayores problemas de falta u observancia de respeto. Mi directora del colegio era Josefina y todos los profesores eran Antoñita, Tere o Isabel. Únicamente la deseable Miss Ana era Miss por aquello del inglés. Siempre el tú. Nos castigaban en el pasillo, nos mandaban al despacho de la directora, o llamaban a nuestros padres según una escala de gravedad creciente e indefectiblemente la reprensión continuaba en el domicilio. Seguro que hubo alguna injusticia y también la omisión de un castigo merecido, pero era impensable que nos liáramos a tortas o viniera el progenitor Zumosol a saldar las cuentas. Pero las cosas han cambiado.
Ya vimos cómo se ponían los padres de los asaltantes de la comisaría de Pozuelo cuando el juez determinó que deberían estar tres meses sin salir a partir de las diez de la noche. Los padres estaban indignados con la resolución. Total, sólo habían destrozado el mobiliario urbano que encontraron y quemaron un par de coches de policía. Los abogados dicen que no tenían antecedentes. En mi época se empezaba robando un bollicao o una bolsa de pipas, porque el cuartelillo nos parecía un poco más infranqueable. Pero esta generación no encuentra fronteras.
Ustedes los vieron en televisión con los calzones bóxer asomando por los pantalones y los blasones del Gotha escondidos en el carné, con sus patillas recién estrenadas, sintiéndose los reyes republicanos del mambo, lanzando a los antidisturbios teselas del jacuzzi porque el adoquín pesa mucho. Ya llegará luego papá/mamá invocando el habeas corpus, no sea que el niño no desayune caliente.
Al fin y al cabo, el maestro, el profesor es un mierda de licenciado que gana en un colegio privado entre 1200 y 1500 euros después de quince o veinte años de experiencia, y eso se lo gasta mamá en medias y papá en puros.
Quizá haya que recordar a Esperanza que recomendó la objeción ante la obligatoria Educación para la Ciudadanía, que manda mensajes sobre el poco respeto que hay que tener a Zapatero, o a los Ministros, o que ella misma tomó el pelo a su presidente Rajoy o agredió incruentamente a Gallardón o asaltó, manu regionali, Caja Madrid. Esperanza es, sin duda, una presidenta violenta en sus modos. Recordarán el chuleo de la Ley del Tabaco. En Madrid las zonas de los restaurantes se separan con un folio en la pared. Los jefes fuman en sus despachos con un desprecio absoluto al resto de empleados, lo hacen los taxistas en los coches, lo hacen sus funcionarios en la Administración Autonómica por mucho que tengan como excusa la necesidad de crear cortinas de humo.
No sé si falla la educación, pero Esperanza Aguirre y Francisco Camps han alentado la insumisión y la falta de respeto a las leyes, a las normas y a la simple convivencia. ¿De verdad están en condiciones de exigir a alguien modales?
domingo, 13 de septiembre de 2009
Puño, mediamanga, mangotero
De nuevo Pedro José Ramírez editorializa sobre los usos y costumbres de los demás. Ahora toca el puño que Pajín y Aído enarbolaron en León mientras cantaban La Internacional. Llama vejestorio a Guerra y chavala a la ministra para preguntarse qué pasaría si Rajoy hiciera lo propio con el brazo en alto en una identificación de ambos saludos. Rajoy dice que le llamarían fascista. ¡Anda que hace falta que levante el brazo!
Quizá la diferencia esté en que unos se avergüenzan de su pasado y otros no. Quizá en que unos tengan a un presidente honorario, firmante colegiado de penas de muerte bajo el saludo fascista, y otros no. Dicen que Picasso lo tachó del Guernica, pero olvidan este cartel de Miró.

Lo cuenta en su predio de papel este domingo, nos da lecciones de moral quien pasa sus ratos libres entre sonidos de claxon, entre tutú y pipí, jugando a ser ingenioso con el nombre de Pajín al que asocia Puñín. No se le debe haber ocurrido nada con Aído, quizá porque prefiere tirar del hilo del lío de Benidorm y la madre de Pajín y no recordar cómo Zaplana, el telefonista, tomó el poder y comenzó su carrera hacia el estrellato. ¡Cómo se debe de estar riendo! De lo mío de Terra Mítica nada y al pringao este del hereu le pillan por unos trajes. ¡Y además le sientan peor que a mí!
Pero sobre todo, hablan de símbolos desfasados los que aplauden la monarquía, con sus toisones, duques y marqueses, tronos y cetros, esos mismos hablan de desfase cuando pierden el culo por ejercer de súbditos, con cabezazos y reverencias ante restos absolutistas del poder con legitimidad divina. Lo dicen los católicos que se hacen pases mágicos al sentarse a la mesa, al salir de casa o al emprender un vuelo, que portan estampitas, crucifijos, rosarios o juran ante biblias. A todos esos les estorba un puño en alto.
No seré yo quién defienda a Leire o Bibiana, tan friables en tantas cosas, incluso puedo estar de acuerdo que cuando se ostentan posiciones de representación ciudadana, se deberían evitar los aderezos ideológicos personales. Un ministro lo es de todos los españoles, hayan votado a su partido o no, por lo que demostraciones del propio sentir deben quedar fuera, ya sea un meapilas o un rojo recalcitrante. Si cuando los ministros juran ante la Biblia critiqué el obsceno acto, no puede ser menos el reproche de que se haga participación litúrgica del predicamento izquierdista, por más que yo, si fuera suficientemente gregario, hubiera levantado el puño en mi condición de sujeto no electo ni representante nada más que de mí mismo.
Pero tampoco es para rasgarse las vestiduras, o rascárselas ya que les pican tanto, por representar ese entremés de izquierda en Rodiezmo, como disposición transitoria de la política que se desea ejecutar. Recordarán ustedes el gesto de subir al balcón del ciudadano Pedro José Ramírez junto al casi presidente Aznar en la semana santa del 96. Si el puño es proclama de lucha, de apoyo a los desfavorecidos, de renuncia al apesebramiento, la sonrisa franciscana del director de El Mundo en el balcón de Carabaña –donde ya saben lo que hacen con las cañas- viendo una procesión junto a Aznar y Botella, en el gran encamamiento de poderes, no era menos demostración gestual de lo que querían y se afanaron en conseguir.
Pero este domingo le dedican otra doble página al asunto en el mismo periódico para citar al historiador Pérez Sánchez que concluye que después de la caída del Muro de Berlín el gesto del puño ya no tiene sentido. ¿De dónde ha salido este tipo? ¿Cree que la explotación acabó con las piedrecitas que regaló Interviú como amuletos históricos del gran deshecho? Dicen que Stalin no saludaba puño en alto porque entendía que la opresión en la URSS había desaparecido.
Recordarán ustedes la foto sobre el podio de la carrera de 200m de dos negros con los puños enguantados y levantados en los Juegos Olímpicos de México 68, sin duda afectados por el muro de Berlín, como queriendo decir nosotros también somos berlineses, y en modo alguno querían lanzar al mundo su protesta contra el racismo ni la discriminación.
Menos mal que nos quedan los periodistas y los historiadores que no tienen nada de qué escribir y nada que recordar.




