sábado, 22 de enero de 2011

En defensa de la política

Quizá les haya llegado un panfletillo por correo electrónico encabezado como La denuncia silenciosa. Por si acaso no son consumidores, se trata de una lista de las cosas que exasperan a la ciudadanía y que hacen mal los políticos. Desde el famoso Piove? Porco Governo, es ya un clásico el despotricar contra los políticos, también conocidos como hijos de mala madre. Merecido lo tienen, dirán. Y seguramente dicen bien. Pero también acertarían si en lugar de políticos pusieran camareros, médicos, jueces, periodistas, fontaneros o factores de Renfe. Me imagino que están al tanto de esos que detrás de la barra te interrogan con la barbilla y si permaneces en silencio te increpan ¿Qué qué quieres? como si no les hubieras entendido y además te conocieran de toda la vida, o aquellos con bata blanca que te hacen esperar una hora en la antesala porque su tiempo es mucho más importante que el tuyo o esos con ropones negros jugando a un Dios que sí existe, persiguiéndose entre ellos o escurriendo el bulto tras la Secretaría de su juzgado. Qué decir de los plumillas que con dificultad hacen concordar los géneros y el número o tantos otros oficios que no actúan con saber y diligencia. Pero la crítica a los políticos es la mayor parte de las veces ad hominem dando por cierto que todos los políticos son unos hijos de puta. Porque lo dicen así, sin cortarse, luego añaden lo de chorizos y ladrones para construir tan complejo arquetipo. Como sabrán suelen aceptar como corolario, que ellos, los maledicentes, no son de ningún partido y que todos los políticos sean del signo que sean, son representantes de los atributos expresados.

Bueno pues el pasquín mencionado está lleno de datos para uso y disfrute del tiro al político. Desde un sentido puramente formal, no parece razonable ser tan crítico con 80.000 personas, que es la cantidad de políticos que existen según el libelo, y ser tan poco cuidadoso en la confección. No hablo ya de las repeticiones de párrafos enteros, como si fuera necesario poner más cosas para abultar la crítica, o el comparar cantidades brutas con netas o tomar las excepciones como norma y mezclar números actuales con cifras antiguas. Hablo directamente de falsear los datos. Decir que Zapatero carga sus gastos vacacionales a los presupuestos y viaja con 100 personas, pretende alumbrar la idea de que nuestro presidente mete a toda la familia de Sonsoles en un crucero y se hacen un Corfú por la patilla con el all inclusive a nuestra costa, cuando la mayor parte de esas personas son del servicio de seguridad que cualquier presidente de gobierno está obligado a tener en el mundo. O meter a Rato en el bullicio por lo que cobraba hace 5 años o lo que le paga el FMI de forma vitalicia.

Pero también vale simplemente mentir, decir que en EE. UU. se declaran los regalos y aquí no, es mentira. Los regalos que recibe el rey van directamente a Patrimonio y lo mismo sucede con presidencia del Gobierno. Hay normas escritas que lo regulan. Y mentir es meter en el mismo saco las potenciales prebendas que tienen los servidores públicos con los delitos que algunos cometen. Podrá ser discutible que los requerimientos de cotización para la bendita pensión no sean los mismos, seguro que es éticamente dudoso que se pueda recibir más de un salario del erario o que existan más coches oficiales de la cuenta, pero en modo alguno tiene eso nada que ver con que un tipo se gaste el dinero en putas y en cocaína que es un delito y por el que tendrá que pagar. Que Botín tenga un despacho de 120 metros podrá ser opinable, pero cuando Mario Conde se llevó la pasta fue un delito al que se le aplicó el código penal. ¿Se puede decir impunemente que todos los banqueros son unos cabrones? Sé que el asunto les excita y se les está cayendo la magdalena del desayuno olvidada por Proust, pero una cosa es la barra del bar y el exabrupto desde la ventanilla de un coche mostrando nuestro nivel de civilización y otra querer hacer pasar por ensayo riguroso una bazofia propia de las nuevas TDT. Ser cabal en algunas críticas no hace cierto el argumentario completo. Decía Brecht que Para ganarme el pan, cada mañana voy al mercado donde se compran mentiras. Lleno de esperanza me pongo a la cola de los vendedores. Pero no todos son Brecht. Si quieren una proclama distinta háganse con Indignez Vous! De Stéphane Hessel, un resistente de la Francia ocupada de 93 años



Aznar está en su perfecto derecho de cobrar por su presencia en el Consejo de Estado. Es un ex presidente de nuestro gobierno que debe tener el máximo reconocimiento y es detestable que se quiera ignorar la contribución de los que ocuparon las más altas posiciones. Y por ello deben cobrar. Y tan perfecto es ello como renunciar a ese sillón por otro que le hayan ofrecido. De hecho es envidiable que en estos tiempos se pueda elegir. Si tenemos el derecho de crítica con nuestros gobernantes y el máximo poder de echarles del gobierno cuando nos mienten, es inmoral negarles sus propios derechos, el derecho a su seguridad, a la de su familia, o el derecho a obtener la mejor remuneración posible. Aznar no puede ser criticado por aceptar un puesto con Murdoch o por escribir bazofias a la juventud española y a la vez por renunciar a su puesto en el Consejo de Estado. Una cosa es tener arcadas con su discurs de ayer y otro vilependiarle por lo que la ley dice que es justo. Ya saben, abomino de lo que dices, pero daría mi vida por defender tu derecho a decirlo.

Atacar a los políticos es una estrategia desde siempre de la derecha cuando se disfraza de ácrata y de antisistema, porque ha sido la política la que ha permitido que los derechos civiles se asienten. Tras el Estado de Derecho está la Política. Atacando a la política defendemos los totalitarismos, defendemos el desinterés por la cosa pública, dejamos que otros muevan los hilos, nos rendimos. Y tras nuestros brazos caídos estarán ellos, convenciéndonos de que todo da igual y que miremos a otro lado.


En modo alguno todos los políticos son iguales, como tampoco lo son aquellos otros que tras el mostrador aguantan tu rollo, tu mal humor o tus dudas cuando no sabes ni qué tomar, ni tampoco esos con pijama verde que se esfuerzan por reconstruir tu humanidad casi perdida entre los hierros de un coche, ni los que tratan de atizar la tea de la justicia contra viento y marea para hacer esta sociedad mejor dejándose de puñetas, o los informadores que se juegan la vida para que sepamos más y tantos otros que cada día se lo curran, tratando de dar lo mejor de sí mismos. Así es la mayoría de los políticos, como así es la mayoría de nuestros conciudadanos. Podemos ponernos la chaqueta pesimista y mirar desde la pesadumbre lo terrible que es todo y, por supuesto, que siempre lo han hecho los demás.

Mola esa distancia, se llama dandismo social, pero por mí pueden ir a hacerse una colonoscopia. Una detrás de otra.

sábado, 15 de enero de 2011

Rebajas

Han empezado las rebajas. Si leen los periódicos o vieron la última entrevista a Zapatero, realizada por la actual señora de Piqué, dudarán si las rebajas son de cerebros. Si oyen a Ppons o a Montoro, que no para de cambiarse los colores de las gafas, tendrán la certeza más absoluta: en estos tiempos el seso cotiza menos que un dracma. Pero no, yo me refería a las rebajas del pague 2 y llévese 3. Aunque al final se equilibran las cuentas, ya que durante meses hemos estado pagando 3 y llevándonos 2, pero sin carteles ni actrices de medio pelo que nos lo canten. Así que lo comido por lo servido.



Pero en esto de las Rebajas también tiene su impronta el autonomismo, así todas duran hasta el día 6 de marzo salvo en la Región de Murcia que duran hasta el día 1. ¿Irrelevante? Claro, absolutamente, pero sería razonable que en esas pijadas no hubiera distingos. Sería el inicio para que no los hubiera tampoco en lo importante, que bastante tenemos con la coletilla de la hora menos en Canarias.

Pero señores –por milagros del idioma, incluyo a las señoras- ¡qué es una fecha más o menos por unos calcetines más caros o un cinturón que no necesitas, cuando la UNESCO prepara para dentro de 20 años que la mitad de la población mundial sea homosexual! Ahí es nada, 3.000 millones de personas en carroza hacia Chueca enseñando cacha bilateral. La gran migración del milenio. Hacia Belen va una… Con estos pelos y sin arreglar y vivo en un sinvivir a la espera de saber con quién no podré tener sexo a los 70 años, cuando lo más probable es que no sea con nadie. Trabajando todavía por aquello de la pensión y de pronto ¿empezaré a mirar con otros ojos a mis amigos varones? O lo que es lo mismo ¿empezaré a mirar a otros varones con ojos amigos? O incluso más grave ¿todos los ojos de los varones serán mis amigos? Así lo pronostica Demetrio Fernández de Córdoba que nada tiene que ver con el Gran Capitán –picos, palas y azadones, en veinte años todos maricones-, lo que pasa es que es el obispo de Córdoba y dice estos bobos ripios. Luego se lía y habla de cambiar de sexo indicando que la ideología de género promulga que "uno no nacería varón o mujer, sino que lo elige según su capricho, y podrá cambiar de sexo cuando quiera según su antojo". Ya sabemos que a la Iglesia no le gusta este batiburrillo, yo me remendaba, yo me remendé, la Iglesia es más de ideas fijas, con las hogueras, los niños pequeños, la defensa de la mujer. Así que ante la expectativa de la transubstanciación del sexo a nivel cósmico ya saben: pónselo, póntelo. El bozal, claro, a don Demetrio.


Pero dejémonos de rebajas y ascendamos al lujo. Dejemos una birria de obispo y pasemos directamente al Papa, que dice que el purgatorio no es un lugar en el espacio sino un fuego interior. Apartando a un lado esta última moda teológica de la deslocalización, coincidente con la estrategia de tantas multinacionales de llevarse las industrias al lejano oriente y dejar a Europa como continente de servicios, esto de que el purgatorio no sea una descripción topológica y sí un estertor moral que te reconcome ya me gusta más. Porque purgatorio es justamente la palabra que buscaba para definir como me siento al ver a Mónica Belucci o más recientemente a Paz de la Huerta –gugléen, gugléen- novia del mafioso en Boardwalk Empire, la serie de Scorsese, que no pueden dejar de ver, situada en Atlantic City cuando la ley seca, esa forma que ofrecieron los puritanos legisladores para que los listos, siempre los listos, se hicieran de oro y la gente siguiera bebiendo.

 Y eso vuelve a parecerse al fuego interior que te entraba con un pelotazo barato que te metías de un trago en aquellos años en los que éramos hombres –acepten que también me refiero a las señoras-. Pero en aquellos años el fuego interior se calmaba con Almax forte, aunque también valdría el permiso y la colaboración de la señorita de la Huerta, mientras la UNESCO nos permita y no nos mute, pero el fuego interior que nos atenaza se arregla sobre todo con la deseada concertación entre sindicatos desorientados, un gobierno acorralado, una oposición platicúrtica y una patronal mirando al sol. Y esa sí es una buena definición de purgatorio. O llegan a un acuerdo –pueden ver los resultados de Alemania, otro milagro alemán, que ha subido los sueldos y ha aumentado la demanda interna y ganan, y ganan como el conejito- decía que o llegan a un acuerdo y entienden y nos explican los números de una puñetera vez, o vamos a ir directamente al infierno. Y sobre el infierno ya tenemos más referencias de primera mano. Al menos en este Madrid que horadamos sin descanso y en donde los okupas le piden a la policía una orden judicial para entrar en el edificio ocupado.

Y así seguiremos porque Trinidad Rollán, la número 2 del vigoréxico secretario general socialista de Madrid, Tomás Gómez ha sido condenada a 8 años de inhabilitación por prevaricación, ¡qué diferencia con Valencia, donde Carmen Martínez, la número 2 de Jorge Alarte, le adelanta por la izquierda y dice al más nítido estilo PSC, nens s’ha acabat el bróquil! Se acabó el tiempo de impunidad. En este caso se lo dice a Antoni Asunción, que ha protagonizado un asunto cada día más oscuro y sucio.

 
Y así debería empezar todo este socialismo light que se enseñorea por ahí, lanzar un hasta aquí hemos llegado, por supuesto con la corrupción de propios y extraños, pero también dejar de mostrarse impecable cuando la realidad es tan tozuda como mi perro. Carbón o nucleares, Pensión 65 o 67, o dejar que el PP o las víctimas dicten la política terrorista o dejar que los bancos y cajas determinen sus ritmos, o que los piratas, los de sofá y los de esquife, escojan las rutas de navegación. ¡Venga ya, hombre!

Porque al final hay que dejarse de hostias y mandar, que ya sabemos que a ZP solo le queda BOE y medio por rellenar, pero a España le quedan muchas cosas por hacer y en estos tiempos que nos vienen, esas cosas las tienen que hacer los progresistas, lo que no significa los bobalicones timoratos del buen rollismo que se asustan cuando una ministra recuerda que se puede denunciar el incumplimiento de una ley o se pone firmes a unos señoritos que coordinadamente se niegan a mirar una pantalla de radar. Así que Zapatero bien haría en terminar honrosamente sus ocho años y replantear el sistema de primarias que tantos disgustos da. No solo en el PSOE, vean el cariño que tenemos los españoles por el próximo presidente Rajoy si nadie lo remedia, o miren lo que está pasando en Asturias en el PP, o en el PSC para la alcaldía de Barcelona, remakes de las guerras socialistas de Valencia y de Madrid de hace bien poco. ¿De verdad hay que someter al escrutinio público las diferencias entre Blanco, Chacón y Rubalcaba en una potencial elección sucesoria entre ellos?

Si yo fuera del PP, a mí me encantaría. Y si fuera Cascos, hasta sentiría cierto fuego interior. Aunque fuera fatuo.

martes, 11 de enero de 2011

Año nuevo

Han pasado muchas lunas desde la última vez que les di la vara. A eso se llama vacaciones. Las de ustedes. Pero hay quienes no descansan.

Recordarán el mogollón que montó el cura Gómez Sierra en CajaSur. Fue su último presidente y dejó un embolado, por decirlo en términos financieros, de 952 millones de euros en la llamada Caja de los curas. Bueno pues el Vaticano le ha nombrado obispo auxiliar en Sevilla, donde la lluvia es una maravilla. Porque allí llueve a gusto de los de siempre. El arzobispo titular, monseñor Asenjo, lo fue de la Diócesis de Córdoba mientras Gómez Sierra jugaba al Monopoly con la pasta de los impositores cordobeses. Ellos se juntan y Dios les crea, porque dado que el nombramiento consta como proveniente de la mano de Dios habrá que mirar las rutas dopaminérgicas del Altísimo, por aquello de la enfermedad de Parkinson, que ya está bien de renglones torcidos.

Y no se me sulfuren por el comentario, que lo último es conciliar la religión con la ciencia, aunque no sé por qué se empeñan, que cuando lo hacen salen los curas como el Madrid del Camp Nou. Pero haya ellos que han perseguido tanto y se sienten ahora tan perseguidos. Si los quemaran como ellos solían no sé yo qué diría el Papa.

Tan perseguidos como se sienten los internautas del gratis total. Que la Ley Sinde sea una cagada no lo vamos a negar. Y no vamos a enumerar aquí lo que pudo ser y no fue. ZP, otro que debía hacerse mirar la sustancia negra, que no tuvo tiempo para hacerla bien pero lo va a tener para hacerla dos veces. Pero el caso es que por un lado están los creadores –quizá palabra excesiva para algunos, dejémosla en los no copiadores- y en la otra banda los defensores del me lo pido de nuestra infancia cuando aún creíamos en la magia de los reyes. Alguno de estos invoca, y equivoca, la libertad para acceder a Wikileaks con el bajarse Avatar por la patilla. El otro día esas webs escaparate del material de otros cerraron en protesta el acceso y el tráfico de la red se redujo a más de la mitad. Ya lo adivinan. Media España encabronada por no poder acceder a los documentos de secretos de Wikileaks. Mientras CNN+ cierra y se ve sustituido por GH24horas. Luego hablan de PISA. A lo nuestro, me gasto 700 euracos en un iPad pero me bajo los libros gratis de la red. Me fundo medio sueldo en un mp3 pero la música la consigo gratis. La lucha del hardware contra el software.

Déjenme que lo ponga en clave más personal. Alguien se baja gratis un programa para grabar de la radio por internet. Tal día como hoy se coloca delante del ordenador y a las 9 de la mañana le da al botón de grabar. El trabajo previo del Sr. Álvarez de selección de músicas, de contenidos, la tarea de coordinación, el control de la mesa, el coste de las llamadas telefónicas, su propio desplazamiento a la emisora se empiezan a difuminar entre las vaharadas del café con leche que el corsario Drake se está tomando en pijama mientras se corta las uñas. La verdad es que para lo que hace no necesita las manos. Después de la música viene un pesado que como poco ha tenido que escribir algo y estar despierto, bien es verdad que no mucho… a las 9 de la mañana de un sábado para contárselo a ustedes, luego más música y vienen los Aeroplanos de Brescia que han requerido no sé si el esfuerzo, pero al menos la dedicación y el cuidado de Álvaro de Andrade para traérnoslos y más música y así llegamos al Recreo con Lucía Obiol, y más música y más tarde, Miguel Marco y todo lo que toque ese día. Un par de horas hasta que el señor Álvarez se despide mientras el bucanero Morgan para la grabación y aún en gayumbos de marca de mercadillo manda por correo electrónico con su ADSL, esto sí que lo paga, a Radio 3,14RATA, la emisora filibustera, el producto de su trabajo ajeno. Hola Patapalo, soy John Long Alpaca te mando el programa de mañana Domingo SuperExpress, a veces dice algo de Sábado pero a quién le importa. Hasta la semana que viene.

Quizá el señor Barbarroja no gane nada con ello, quizá logre que las ideas de Lucía, de Álvaro surquen algunas olas más, pero al menos debería pedir permiso, o mejor, currárselo que es lo suyo; que mi contribución a la cultura podrá ser gratuita pero el precio se lo pongo yo.

Algunos se quieren defender con los beneficios de las compañías de DVD o de CD, con la bobada de cultura gratis o con el agorero fin de Internet. Léanse sus argumentos. Suelen ser bastante oligofrénicos, como que la vergüenza de la SGAE y su canon del porque sí, ofrezca patente para bajarse una película francesa. O los que niegan la remuneración de los artistas más exitosos creyéndose lo de por el amor al arte, reivindicando el teatro callejero o el músico limosnero. Todos estos están de suerte, en estas fechas pueden pedir a los reyes un cerebro, si no normal, uno al menos que les permita juntar alternativas y no decir tonterías, que lo ponen todo perdido.

Y ya que estamos con los Reyes déjenme terminar con el nuestro, el incopiable Juan Carlos I, que salió con la foto de la selección española en el mensaje de Navidad en un plano y con un nacimiento en otro. A todos aquellos que hubieran preferido una foto de los últimos Nobel de física, medicina, literatura, a todos aquellos que hubieran preferido un Belén con un Herodes rebanando la yugular a los mercados y a todos los que quisieron entender a Juan Carlos en la referencia a su hijo, a ver si la próxima son ustedes capaces de elegir a su Jefe de Estado, a todos esos les deseo un tremendo 2011, y a los demás también pero sobre todo el segundo semestre, el 2011’5. Que ese tiene rima.

sábado, 18 de diciembre de 2010

25D

Empieza la Navidad; no me gusta dar malas noticias, y menos a primeras horas, pero así es, en nada da comienzo la Navidad. No me lo tengan a mal, es cosa del calendario. Espero que el día 25 les sea leve y no terminen discutiendo con su cónyuge, ni con sus hijos y menos con sus padres; sí, ya sé, que con los cuñados no hay otro remedio. Si algo tiene de bueno la Navidad es la posibilidad de sentarse en el puesto de montería y esperar pasar la pieza. Pobres jabalíes que decía Obelix.

Pero no desesperen, estas fiestas son un continuo ejercicio de decisión, jijona o alicante, besugo o pularda, belén o árbol, en este caso sin duda Belén, da igual María Belén o Ana Belén por ejemplo, a mí ya me valen. Y el árbol para mi perro.

Al final todo se queda en nada, que no está uno para juergas, y es que el espíritu de la Navidad no para por casa. Dicen que se le puede conjurar con velas, incienso y azahar para que venga desde Escandinavia que es por lo visto donde mora, pero hasta ahí podíamos llegar, llenar la casa de humos como si no fueran suficientes los pebeteros de los hermanos políticos. Hoy dejad fumar que estamos de fiesta, dicen, con ese uso tan particular y colectivizante de la primera persona plural. Llevan toda la vida fumando sea fiesta o no y no parece que quieran descansar en estas.

Y es que los cuñados son un poco como los hosteleros, pero sin restaurantes. Dicen estos últimos que antes de cerrar están dispuestos a incumplir la ley que nos librará a primeros de año, Pajín mediante, de los humos de otros. En ningún lugar se han cerrado restaurantes por ello, pero visto el estilo chuleta que preside España sin consecuencias, uno ya lo anticipa con amenazas. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, el consumo de tabaco es responsable del 90% de las muertes por cáncer de pulmón; del 95% de las muertes por enfermedades pulmonar obstructiva crónica, del 50% de la mortalidad cardiovascular y del 30% de las muertes que producen cualquier tipo de cáncer. Ya es cansino repetirlo, pero da igual, erre que erre.

Lo utilizan para meterse con Zapatero, como si fueran necesarias muchas excusas para ello, que si el talante prohibicionista, que es una decisión de ministras sin cometidos, que es para tapar algo, motivo permanentemente utilizado para cualquier cosa, la última el asunto de Marta Domínguez, que para Ppons era una cortina de humo para tapar el asunto de los controladores, que a su vez lo era para lo de las últimas decisiones del Consejo de Ministros sobre los parados de larga duración. Dicen que uno de los detenidos fue entrenador de Rubalcaba cuando competía. ¿Se dan cuenta? Alguna que otra década ha debido pasar desde aquello, pero da igual, todo vale en el remolino de excrementos.

Para ilustrar el desdén a la libertad de ZP, aluden al cambio de máquinas de golosinas por el de condones en los colegios, ¿de verdad prefieren la obesidad a la protección? Gordos y enteros ¿puede uno creerse que esos acémilas sean nuestros conciudadanos? Y eso que Zapatero quiso quitar los anuncios de contactos, lo que debería alegrar a la moralidad colectiva. Aído se puso intensa y hablaba de esclavitud. A los editores de los periódicos les debió gustar lo justo, porque es una buenísima fuente de dinero en estos tiempos devueltos. Y una buena fuente de diversión. Me refiero a la literaria. A ver si no. Por ejemplo, universitarias liberales, ¿liberales? apartamento de lujo en barrio de Salamanca. Ah, quieren decir ultraliberales, neocons, entonces… ¿significa que harán algo con la mano invisible?

Otras te hacen también masaje prostático y una tal Tamara se declara adicta al masaje. Como un abogado es adicto a las demandas o un cirujano a las apendicectomías. Otra, Carmen, afirma ser manchega. Ignoramos si manchega curada, ya sea de espantos o desde el punto de vista venéreo. ¡Viva el nacionalismo de entrepierna!

Ya hablamos hace tiempo de la prostitución. Es un clásico. No quiero caer en la evidencia de que en estos tiempos no parece que sea el momento propicio, quizá porque justamente para muchas, casi todas las anunciantes, sea lo único que pueden hacer cuando no hay otra cosa. Pero también es lo más fácil y productivo. Dicen que es producto del neomachismo. Ponen un ismo y un prefijo grecolatino y creen que ya lo han entendido todo. Cuando había más trabajo y más pasta, los clubes estaban llenos. Unos gastaban más y otros lo ganaban: el intercambio capitalista. Dicen que es producto de la esclavitud de la trata de blancas. Seguro que en gran medida. Pero dejan de decir que es producto también del dinero fácil, que presentarse a unas oposiciones es más complicado y además luego el Estado chuleta te quita un 5%. Que diez horas sirviendo mesas te dejan las piernas llenas de varices y el estuchado de anchoas te aja las manos y no te llena los bolsillos. Niegan cualquier capacidad de decisión a la mujer. Quizá también es cuestión de voluntad. Messi nos contó en una ocasión que “una vez quise leer un libro y a la mitad no pude más”. Es lo que tiene estar acostumbrado a jugar con dos tiempos. Otro caso de escasa voluntad.

Si recuerdan, la película Patton empieza con una imagen del general sobre una enorme bandera de Estados Unidos. Toda la pantalla está ocupada por la bandera mientras George Patton señala que la guerra no la ganan los hijos de puta que mueren por la patria sino gracias a los hijos de puta que uno mata muriendo por la patria.

Patton reclamó e impuso una medalla al coronel reverendo de la unidad por escribir una oración que pedía a Dios una buena climatología para recibir apoyo logístico.

Juan Carlos le pidió al apóstol Santiago que “ilumine a nuestros políticos y responsables económicos y sociales para que sirvan con generosidad al interés general”. ¿Dónde estás Santiago? ¿Y tú Patton? ¿Quiénes son los hijos de puta en esta crisis? Pero no todo el mundo se hace estas preguntas. De hecho algunos solo tienen respuestas.

Como los nuevos empresarios que se excusaban el otro día para hacer unos contratos basura, no basura, digámoslo más claro, contratos de pura mierda. Mira guapa estás un mes a prueba solo con las comisiones, no te hacemos contrato, así puedes seguir cobrando el paro. ¿Les suena? Son esa gente de bien, son los que le llaman el inútil de la Moncloa y se pasan la vida en las TDT y en los foros fachas reclamando que se largue. Y lo explicaban en antena: qué hacemos si no hay otro remedio. Qué lástima no verles la cara al decir eso. ¿Para cuándo la radio en colores? Parecidos son los que trataban de entender a los controladores. Hombre tú qué harías si te bajaran el sueldo a la mitad y te hicieran trabajar a punta de pistola. Argumentación de primaria, si en primaria se argumentara algo. La perfecta justificación del asesinato, si alguien tiene que morir mejor que no seas tú, verdad. Cierto, ciertísimo. Y si no hay mujeres que te acepten, pues por qué no a la fuerza, y si eres débil y pobretón pues buscas una niña o una deficiente, el caso es que hay que resolver el problema, ya sea de la empresa, de la supervivencia o del escroto.

Pero al PSOE no le basta con el PP metiéndole el dedo en el ojo. Dice Javier Gómez Navarro que la decisión del Gobierno de eliminar la cuota cameral rompe un modelo que funciona desde hace 125 años. Gómez Navarro fue ministro socialista y ahora presidente del Consejo de Cámaras. Lástima de la abolición de la esclavitud, con lo bien que funcionaba y el bonito color que sacaban los mestizos. Hubo un tiempo en que este que les escribe recibió un requerimiento para pagar esa cuota a las Cámaras. Nunca las vi, nunca me ayudaron a nada, fueron durante años absolutamente transparentes para mi, pero pedían dinero, sin ni siquiera dar a cambio un calendario de aquellos de Artis Mutis o un carné de algunas Hermandades para aprovisionarse más barato. Nada, pedían pasta como un cura pedigüeño si ello no fuera redundante. Dice el ex ministro que no han sabido explicar su labor. Eso que se trajo del ministerio, el sonsonete de no sabemos comunicar. Pues si después de 125 años no han dado con la explicación, no parece terrible que les quiten el pago a tamaña incompetencia.

Y todo esto sin contar con los regalos de estas fechas. Les ayudaré. Pidan a los Reyes Magos o a Papa Noel que Rajoy no gane, que el PSOE encuentre un sustituto, que Camps se fugue con Esperanza Aguirre y huyan a una isla desierta y lejana, pidan que Alemania deje de hacer política interna y que el Senado de EE. UU. sea benévolo con Obama, pidan que ojalá podamos trabajar todos hasta los 67 años y cobrar una pensión digna, pidan que la banca devuelva las ayudas recibidas y que un solo controlador no gane lo mismo que toda la plantilla de un colegio. Pidan que sus hijos encuentren trabajo antes de los treinta y que Felipe y Letizia vayan cambiando de vocación. Con una colonia y unos calcetines ¡menudo 2011!

sábado, 11 de diciembre de 2010

Incontrolados

Tengo un amigo que se está volviendo loco. Era un ateo convencido pero la crisis, la mundial, la nacional y la personal le están haciendo naufragar. Ha dejado de ser ateo y empieza a estas alturas a aceptar el precepto bíblico de creced y multiplicaos. Con la L en el carné de identidad encara así la vida. No crean que es la L de conductor novel, es la L en romanos, de cincuentón perdido. Lo de la altura del 1,85 ya lo logró hace treinta años, pero ahora le ha dado por tener hijos. Excesivo como es y aprovechando las rebajas, dijo a la cigüeña, deme dos. Y dos le vienen. Llorarán por primera vez con Zapatero y se cagarán involuntariamente por última vez con Rajoy. Bueno, quizá con Rajoy nos caguemos todos. Incluso voluntariamente.



No contento con esto, mi amigo me recomienda que me dedique a la autoayuda. Claramente ha perdido el juicio. Con un currículo ejemplar de fracasos pedirme que explique a los demás cómo encontrar el sendero, al que se comió las miguitas, este chiflado le pide que encabece el camino. Y a estos tipos les dejan tener hijos.

Porque a mí lo que de verdad me gustaría es dar clases de chelo. Bien visto es parecido. De ofrecer consuelo a dar clases de chelo sólo hay un par de copas y unos bailes agarrao, así que mi orate amigo no está tan alejado, pero el problema estriba en que no sé tocarlo.

Ya sé que eso no suele ser un problema en nuestra España. Hablar de lo que no se sabe, comentar lo que no se entiende, recordar lo que no se ha vivido, no es óbice para labrarte un porvenir. Es más, en ocasiones es hasta necesario y forma parte del pedigrí del perfecto cantamañanas.



Y hablando de chansonniers du matin, habrán oído en esta semana de descontrol a Ppons recriminando a Zapatero que se oculte tras Rubalcaba y no dé la cara. ¡Hombre!, si ordenar un decreto de tal calibre es desaparecer, cuando se haga carne nos rapta a las mujeres, se bebe el vino y se come las peladillas. Y Ppons lo dice con la carita del ratón ese que acapara todo el queso que le roba al otro pesado que no para de preguntar por su trozo, con esa sonrisa de estar siempre en el secreto de todo y en la sapiencia de nada, como si él no diera la cara por Rajoy. ¿O es pensando en él mismo?

Ay Rajoy, varado en Lanzarote como una ballena blanca desorientada sin su mesa redonda y sin saber si respaldar al Estado o beberse a Ginebra embriagado de éxito, soportando salir en los telediarios en el aeropuerto con un diagnóstico masivo a sus espaldas: RETRASADO. No está bien que se lo digan a la cara y encima lo pongan en las pantallas. No sé… que utilicen otras palabras, discapacitado, lento, pero que llenen los monitores de letras mayúsculas con un simple juicio clínico me parece demasiado. ¡Qué va a ser el próximo presidente, si Aznar no lo remedia, por Dios! Y además el hombre ha ido a formarse. Sí, sí, no crean que aunque lo parezca, se lo sabe todo. Después de enterarse por wikileaks que Aznar puede regresar para salvarnos, ha decidido hacer un curso de vislumbrar el futuro. Y se ha ido a Lanzarote, a los Jameos del Agua, donde viven los cangrejos ciegos. ¿Puede haber mejor metáfora para el próximo presidente de la nación, que ir a entrever nuestro porvenir, al reino de unos seres ciegos y que andan hacia atrás? Pues es lo que hay.



Mientras tanto, en la aldea peninsular Pepe Blanco está despierto y critica a la sonrisa del PP arguyendo los principios de quita y Pons que mantienen los populares, que temen un sarpullido colosal si están de acuerdo alguna vez con el Gobierno. Pepiño sigue confesándose en la entrevista y ante la pregunta del plumilla de si pudieron dormir esa noche, contesta: Pues no. Honestamente no hemos dormido. ¿Qué quiere decir? ¿Qué sí durmieron, pero lo hicieron en pelota picada y todos revueltos? ¿Qué tuvieron pensamientos húmedos? ¿Qué se apuntó Dragó a la orgía? Este Blanco se lía un poco con la diccíon, quizá él diga dipción, quién sabe, y quizá también además de con la prosodia se haga un lío con la puntuación. Me indican que el periodista debió poner una coma para significar que iba a contar la verdad, honestamente, le confieso que… Y la pregunta estriba si en política se debe utilizar ese adverbio si no es bajo tortura. Pero para mejorar su ortografía, no dejen de leer Eats, shoots and leaves. Como ven lo digo en gibraltareño, toda una vida blanqueando dinero es lo que tiene. Cuenta la historia de un panda que ora come brotes y hojas, ora come, dispara y se larga, dependiendo de dónde pongan la coma, como bien habrán advertido ustedes, que se ríen tanto de Zapatero por no saber inglés en este país bilingüe hasta las cachas.


El caso es que el Zapatero más español, recurrió al ejército para contener a la panda, esta vez de los facinerosos que nos suelen vigilar cuando más alto estamos por la módica cantidad de 200.000 euros al año, cifra ya después de las rebajas, que antes era bastante más. Y encima en el convenio que plantean negociar quieren trabajar menos y cobrar más y encima prevén no saber inglés. Los más caros de Europa y los menos productivos, algunos de nuestros controladores no saben bien inglés, bicareful, bicareful, der ar a lot of erpleins in de erpor.

Y hablando de inglés, léanse lo que dicen los americanos en sus informes secretos del gobierno socialista. Yo creo que Wikileaks está patrocinado por Zapatero. El peor gobierno de la democracia para tanto mentecato pepero resulta que es para el vigía de Occidente digno de aprecio, convirtiendo en brillante y astuto al tonto solemne que etiquetó el reclinado Rajoy.

Pero volvamos a los semidioses de la navegación aérea. Aunque me encantó que el buen rollito y el talante se fueran por una vez de puente, te entristece que se tenga que llegar a esto, aunque me alegra que sea un socialista el que lo haga, porque en esta España reciente, siempre son los socialistas los que han hecho el trabajo sucio; dirán ustedes que “y la guerra también”, y dirán bien, pero para constituir las bases del desarrollo económico y social, la modernidad que nos llevó a Europa y nos catapultó, hubo unos enormes peajes que tuvimos que pagar, léase por ejemplo las reestructuraciones en sectores deficitarios y no competitivos, y esos cambios los tuvieron que realizar los socialistas. El milagro de Aznar y Rato privatizando las joyas de la corona y haciendo caja fue bastante más satisfactorio, sobre todo para sus compañeros de pupitre. El asunto de las pensiones con un horizonte tan lejano Zapatero podía haberlo cedido a los siguientes. Era un asunto incómodo, pero no lo eludió.

Y ahora ha sido de nuevo un socialista el que ha tenido que utilizar un procedimiento excepcional para resolver un problema de señoritos, en parte creado por una administración conservadora en 1999, entre Arias Salgado y Álvarez Cascos, y que han pensado que con este gobierno en pulmón de acero constante recuperarían sus privilegios. Aunque estos tiparracos se quejan y lloran, me subyuga la paradoja de tener más de 4 millones de personas buscando trabajo y que las fuerzas militares obliguen con el poder de las armas a trabajar a dos mil y pico pájaros que no se encuentran en condiciones. Un representante acongojado de los controladores se queja de la fecha escogida por el Gobierno para el decreto. ¿Es idiocia o un morro descomunal lo de este tipo? Ah, que coincide con las quejas del PP. Ya veo.

Y de imbecilidad absoluta puede calificarse el follón que se ha organizado porque el Barcelona llegara tarde a jugar un partido de fútbol en Pamplona. En el país de la impuntualidad nos hacemos sietes en el traje por una tardanza en el día del retraso final. Y casi a la altura de la absurdidad están las palabras de Guardiola que dice que viene de allá arriba, que vienen de un país llamado Cataluña, que estamos allí…



De futbol todo pero de geografía lo justo ¿sabrá que Pamplona está un poco más arriba que Barcelona? ¿presumen ahora de escandinavos? Quizá es que el federalismo asimétrico es de los hemisferios. Cerebrales.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Por el mar corren las liebres

El otro día me fui en metro a trabajar. Ahora lo hago a menudo y dejo la moto, con el saludable fin de regresar andando y matar, al menos herir, dos pájaros de un tiro: volver presto a las cuadras y realizar el necesario ejercicio que calcine tanto pecado que almaceno. El caso es que uno deja la calle marcando el cero, ese ni frío ni calor del chiste, y se mete en el horno subterráneo de los 25 grados, mezcla de calefacción forzada y calor animal. Fuera chaquetón, fuera jersey, fuera bufanda, fuera felicidad y venga sudoración, lista para ser congelada unas cuantas paradas después, cuando esta mona se vuelve a vestir de seda para afrontar de nuevo el frío polar de Madrid y alegrarle la vida a los microorganismos que nos pueblan y que les encantan estos cambios de temperatura. Mientras dura ese tránsito del frío al calor y vuelta, suelo cotillear lo que leen los demás. Lo intento con los pensamientos pero me ruborizo fácilmente, así que me conformo con los lomos plegados. No es fácil porque muchos llevan los libros forrados como en el colegio, pero otros se curran los periódicos gratuitos y siempre que puedo les echo un ojo. El día de referencia, el diario 20minutos preguntaba a un médico sobre la influencia de la soja en el control del cáncer de próstata entre otras cosas, como por ejemplo si es buena la jalea real para las infecciones, vamos las típicas cuestiones de la versión gratuita de Investigación y Ciencia. El galeno utilizó en el texto varias veces eso de bueno… en realidad es una leyenda urbana. Quizá se refería a que en la ciudad somos idiotas y el medio rural controla perfectamente la comprobación de hipótesis y la falsación de las teorías científicas, pero quizá simplemente quisiera decir que no había evidencias indiscutibles que dieran lugar a mantener esas bobadas. Si mi madre viviera diría a ese médico que eso de las leyendas urbanas te lo has aprendido un jueves y por eso repite que simples creencias son eso que él llama leyendas urbanas. Éstas, para que así lo sean, deben tener, como se dice ahora, un relato y una complejidad mayor. Una leyenda urbana debe ser una historia, un suceso nunca acontecido que se cuenta como sí hubiera sucedido, incluso aportando datos o la propia presencia. ¿Quién no tiene un conocido, o uno mismo incluso, que dice haber asistido mientras esperaba en las urgencias de un hospital al paso de una mujer enganchada a un perro y no precisamente por la correa? La semana pasada una compañera de mi cobijo laboral sostenía que la mahonesa se cortaba si estaba con la regla. ¿Sicilia, 1920? ¡No! Madrid, 2010. ¿Se dan cuenta? Una licenciada en Económicas repetía las bobadas de su abuela, haciéndolas propias y asumiendo la causa. Me imagino que ella antes estaba en Lehman Brothers o en el FMI aplicando los mismos conocimientos y supercherías. Así nos fue.

Ustedes pensarán que exagero. Que casi todo el mundo distingue la verdad de la mentira. Quizá ustedes no hayan recibido mensajes para múltiples niños con cáncer que requieren una larga cadena de correos electrónicos, o antes de tarjetas de visita para salvarse, o no leyeron la carta de García Márquez despidiéndose de sus amigos por una terrible enfermedad o la maravillosa historia de mi juventud en la que había que guardar el precinto de los paquetes de tabaco porque cuando tuvieras un kilo de aquellos celofanes te daban una silla de ruedas. Ya me hubiera gustado en aquellos tiempos cambiar el tabaco por pastillas ultrafuertes de mentol de las que cuentan que elevan la felación al nirvana al ser ingeridas por la aplicante. La versión solitaria haría uso del Vicks vaporub. Qué le vamos a hacer.

Más cercano tenemos la historia de que Irak tenía armas de destrucción masiva. Tres ex seres humanos se empeñaron en ello, a pesar de que los expertos que mandaron nunca encontraron nada. Tan seguros como que no se pueden regar las macetas con la menstruación o que se te corta si te lavas la cabeza, bombardearon el país y lo invadieron. No encontraron nada, pero ahora se piropean los unos a los otros y se llaman visionarios y hombres de estado. Lo que fue una leyenda urbana se hizo catástrofe mundial y se dio por cierto. Que no encontráramos nada no quiere decir que no lo hubiera y en todo caso, es lo que había que hacer, quizá nos equivocamos de excusa, pero en modo alguno de propósito. Ahora las autoestopistas fantasmas conducen nuestros coches y Walt Disney duerme en nuestra nevera. Y todos tan contentos. Si el antiguo borracho dice que no bebe, con la credibilidad que tiene debe pasarse unos fines de semana de aúpa. El otro cambió de religión a medio camino vital y el tercero sigue empeñado en propagar y desmentir que no se acuesta y preña mujeres mucho más altas que él. Más altas moralmente quiero decir.

Pero luego están las mentiras absolutas, esas que no se cree nadie y que uno no entiende como se acepta su publicación. Por ejemplo, ¿quién se va a creer que Diaz Ferrán, prohombre de la patronal se diera de alta en su propia empresa para cobrar un finiquito de 20.000 euros? ¿Quién va a dar crédito a la afirmación de que Estados Unidos espía a todo el mundo, pide análisis psiquiátricos de jefes de Estado o seguimientos de los más altos dignatarios de las Naciones Unidas, colabora en el derrocamiento de líderes en América Latina o que tortura a prisioneros? ¿Quién puede creer eso? ¿Quién puede dar por bueno que Papas, Cardenales, Obispos han ido colectiva e individualmente callando las innumerables pruebas de pederastia existente en su seno y que para evitar los escándalos, pagaron las indemnizaciones con los óbolos de sus feligreses? ¿Quién puede creer que alguien se venda por un reloj, por un bolso, o por tres trajes? ¿Por qué a uno no le puede tocar la lotería siempre que quiera? ¿No basta acaso la suerte? ¿Cómo se puede dar credibilidad a todas esas patrañas? O más difícil aún de creer, ¿cómo puede uno pretender que en la España que iba bien unos catetos alumnos de Jesús Gil, docente refinado y sofisticado donde los haya, como Marisol Yagüe, Julián Muñoz y su novia Isabel Pantoja y su esposa Maite Zaldívar, Pedro Román, José Antonio Roca y así hasta casi un centenar incluyendo empresarios y abogados, puedan organizar la mayor red de blanqueo de capitales del país siendo imputados por cohecho, malversación de caudales públicos, prevaricación, tráfico de influencias, en lo que se conoce como el caso Malaya? ¿Quién en su sano juicio puede dar por bueno esto? Paparruchas, todo esto es como la soja y la próstata, puras leyendas urbanísticas.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Pulso

Los controladores echan un pulso a Zapatero por prohibir los anuncios de contactos en los que se anunciaban sus madres.



Al menos es eso me ha parecido entender, pero con tanto lío.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Bloomsday amb tomàquet

Irlanda ha cambiado la formulación de isla que aprendimos de pequeños: a saber, porción de tierra rodeada de agua por todas partes menos por una. Ahora ya es una porción rodeada de agua por todas partes. Irlanda se hunde. O la hunden, que tanto da. Pero siendo un país tan euroescéptico no sé a qué narices viene pedir pasta al continente cuando las cosas se complican. Vamos cómo si te encuentras a Benedicto en un pub y te dice ¿no tendrás un condón por ahí, verdad? Un poquito de seriedad y menos morro. Y es que el continente somos nosotros. Y anda que son cuatro perras las que piden. Y eso sin hablar de las medidas de ajuste que parece necesita. Fumigarse a 25000 funcionarios y subir el IVA al 24%, ahora dicen que al 23. Nuestro ZP lo hizo al 18 y no despidió a nadie y se lo quisieron comer, imagínense al veintitantos. Y esas cifras pónganlas en contexto. Son 25000 funcionarios para un total de 4,5 millones de habitantes. Menos que mis conciudadanos de Madrid. Y piensen lo que es subir un impuesto indirecto y no progresivo, para los adalides del neoliberalismo ese de poquito estado y menos confiscación. La maravilla celta como paradigma del buen hacer de la que presumía Aguirre y cía. Lo de CIA lo digo con minúsculas no crean. Miren lo que dijo: Sin embargo, hoy, en 2006, Irlanda es el país más rico de la Unión Europea, tras Luxemburgo. Hasta el punto de que Irlanda, que desde el siglo XIX siempre había sido un país de emigrantes, se ha convertido en país de acogida de inmigrantes. Y este milagro económico tuvo su origen en políticas liberales. Es decir, en las bajadas de impuestos, en los recortes del gasto público, en el equilibrio presupuestario, en la liberalización de la economía y en la apertura a las inversiones extranjeras y al comercio internacional. Cagada pastoret! Parece que el modelo neoprenoliberal se ha hundido irremisiblemente. Lo que no quiere decir que no nos lo sigan aplicando de por vida.


Por otro lado, en Corea están entornando cada vez más los ojos. Moscú de los nervios y Tokio haciéndose cruces, mientras Obama riega cada día los enanos de su política internacional para que le sigan creciendo.

Y entre todo este mogollón, de pronto surge Montilla, que ha oído lo del riesgo país y ha decidido atajarlo. No tenía el Corominas al lado y lo ha debido entender mal. En los hoteles hay que incluir en el desayuno productos de proximidad. ¿Vuelve la rapiña? No, se refiere al pan y tomatito para decirlo en la lengua del imperio. Y todo ello en un decreto oficial. Con la que le está cayendo y él preocupado con el almuerzo, para que digan luego de los funcionarios. Nada de desayuno continental clásico, legislemos el desayuno regional y hagamos país. Llevo décadas viajando a Barcelona, desde que pasé allí más de un año haciendo el servicio militar cuando la tierra aún estaba caliente. Un inciso para los más jóvenes y menos leídos. El servicio militar era una especie de Erasmus patrio entre tíos no necesariamente universitarios, comandados por otros tíos necesariamente no universitarios, en dónde aprendías a buscar retretes limpios con una extraña habilidad, discontinuabas tus habituales normas de aseo, perdías el tiempo de forma miserable y si no habías salido antes de tu pueblo, tenías la posibilidad de conocer el mar y hacerte un hombre. O te hacían, que todo podía suceder.

Bueno pues en tantos viajes, encontrar en los hoteles butifarra blanca y negra, pan de payés, tomate, aceite de Lérida y demás productos de la tierra, era lo habitual. Cuando soldado tenías que advertir que no querías el tomate que se aplicaba por defecto como el agua helada en los Estados Unidos al sentarte a comer. Ahora parece necesario reglamentarlo para darte las cuatro estrellas. Y no contento Montilla con esto, se inventa un par de categorías más: el cuatro estrellas superior y el cinco estrellas gran lujo. ¿Por qué vamos a tener en España un criterio único para los hoteles? Total, el turismo es un sector prácticamente irrelevante en nuestra economía, las arbitrariedades por tanto son caprichitos que poco importan. Puestos, por qué no quitar las estrellas y poner barretinas. Así se llamaba el bareto de mi cuartel que era el Hospital Militar de Barcelona: Bar Retina. Ustedes pensarán que estaba atendido por oftalmólogos, pues no, nada que ver. Esto último tampoco lo entienden los militares. Pero bueno esto solo lo sabemos los que hemos hecho el Erasmus cuartelero, así que no insistiré.

Las estrellas vendrán dadas por los servicios en lugar de por los metros cuadrados, alegan. En parte ya era así, otra cosa es que la clasificación hubiera que cambiarla, pero pudiendo liarla en cada comunidad autónoma, ¿por qué buscar un criterio unificado?, incluso con Europa, para que los viajeros globalizados sepamos a qué atenernos. Así las cadenas hoteleras tendrán hoteles similares en servicios y en tamaño por toda España pero con diferentes calificaciones. Es lo que tiene pasar la frontera de España al Estado. Excepcional.

Pero de comentar la bobada del Honorable Montilla a ponerse intenso como la Conselleria de Turismo de la Generalitat Valenciana hay un trecho, ya que han asegurado que el decreto aprobado por el gobierno catalán "atenta contra la libre competencia" y es "contrario a las directivas de alojamiento de la Unión Europea".


Tampoco es eso amiguito del alma, que deberíamos hablar de muchas cosas, compañero Camps, del alma compañero. Quizá sí lo sea que el presidente de una institución financiera como Caja Madrid, en el momento que están viviendo las cajas se vaya a hacer campaña del PP a Cataluña. Creo que estamos al cabo de la calle sobre la ideología del señor Rato, pero quizá debiera utilizar su tiempo en otras cosas. A lo mejor me deja que le haga la agenda.

Pero de todas formas sí que entristece que con la vara que nos han dado con el Estatuto catalán, con la de años que llevamos abriendo los noticiarios con la dichosa asimetría, que si el pre, que si el durante, no les digo con el post, que si Zapatero prometió, que lo que votan los catalanes no lo separe el hombre y más admoniciones cuatribarradas y llega el momento de tomar posiciones respecto de la sentencia y del mismo modelo autonómico y ambos desaparecen de los discursos. Y se quedan con los videos. El PP lanza un videojuego que persigue emigrantes ilegales. Montserrat Nebrera, exPP, sale en toalla de felpa después de un largo orgasmo, entiendo que fingido y posiblemente vicario. Laporta se anuncia mediante María Lapiedra actriz porno y cantante porno también, dada la obscenidad estética, hasta el letrista es porno, por no haber estudiado algo quiero decir. Las juventudes de CiU muestran un ladrón vestido de bandera española que roba la cartera a un ciudadano catalán que termina atrapándolo por detrás. Las juventudes socialistas promueven el voto con una mujer en éxtasis gozoso. ¿Qué les pasa a estos catalanes con el sexo? Son más verdes que la propia Erin. Déjenme pensar. Ya sé. Ahora entiendo la razón de Montilla para poner en el desayuno tomate triturado y aceite en lugar de mantequilla: la evitación de la tentación untuosa de su último tango.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Castigo Divino

Dios me quiere castigar. Me persigue con infartos y atropellos. Hasta me hace vivir en Madrid con alcaldes como Gallardón y presidentas como Madam Espoir. Mi Dios es del Antiguo Testamento. Vengativo, cruel, terrible. Al menos es viril, en esta sociedad un poco afeminada. Mi Dios no ceja. Insiste en mandarme pensamientos impuros e ideologías trasnochadas. ¿No se podía haber contentado con un buen golpe de coche a mi moto y un par de meses de dique seco? No está mal que un provecto vejestorio dé vueltas por el aire porque un niñato de los de o-sea-lo-siento-ya-sabes-lo-que-quiero-decir se meta por una prohibida. Pues no, nada de eso. Ahí te va tu crisis coronaria con su infarto y su canesú correspondiente. Puñadito de pastillas día y noche, dieta de vegano aburrido y a desgastar suelas mirando al frente. ¿Podía haberle bastado, verdad? Pues no. Este Dios ancestral de plagas y sacrificios quiere más. En su omnipotencia me podía haber mandado a Luxemburgo con una renta per cápita maravillosa, o en versión barata me podía haber destinado a Vitoria o a Gerona, quizá Palma. Pero qué coño. Tú a Madrid. Pero hombre Madrid es una faena. Ahí está uno de derechas disfrazado de enfant terrible, de culto redomado, de esperanza blanca o quizá ya, más bien canosa. Listo y educado, sí, pero va a lo suyo y es un cabezón olímpico. Y además dicen que se pierde por los polvos… a ver sí no el porqué de tanta obra y tanta remodelación. Y encima se lleva fatal con su presidenta. No me extraña porque ella va de ultraliberal, ya saben esos del estado chiquitito, pero tipo Vaticano, muy beato, con mucho espía y mucho descontrol financiero. Y ella ejerciendo de papisa. Y todo lo contrario al alcalde, maleducada, inculta, teatrera. Él jamás osaría salir con calcetines blancos y ella los hace traje regional. Así que Dios me mandó aquí.

Tengo que reconocer que es un Dios vengador y feroz, pero también misericordioso. Me dejó escoger entre Madrid y Valencia. Y se lo agradezco. Todo tiene un límite.

Para lo insignificante que soy debería bastar con esto. ¡Qué va!

Ahora bonito te vas a comer el marrón de los pensamientos impuros, el deseo, el apetito sexual que te haga la vida imposible. ¡Pero si estoy muy mayor! Ahí está el castigo, tonto del haba. Si tuvieras veinte años no tendría gracia, la tortura es a los cincuenta, que más adelante ya ni ves y la cosa tiene menos gracia. Ahora te queda la expectativa.

¡Se dan cuenta que tengo un Dios con argumentos! Un Dios cognicionista. Y dicho y hecho, venga a mandarme odaliscas a la corteza prefrontal. Te las pone por todos lados, en tus paseos, en los transportes públicos, en los comercios de dependientas, la municipal que te multa, la jueza que te corrige, ¡ay! la médica que te explora. Este Dios se inventa modas aterradoras como ésta de los leotardos sin falda ni pantalones, o las viste con pantalones de sordomuda, o shorts más cortos que un Celta o las apresta de amazona con botas para que relinches sin control. Hasta da créditos para pagar unas tetas nuevas a plazos. Y no contento con todo ello, hace que tu mujer encoja en edad y se exceda en voluptuosidad, interrumpe sus cumpleaños y fuerza los tuyos, la hace que cada día esté más guapa, más lista, más cariñosa, y recupera el peor castigo bíblico: ¡desearás a tu propia mujer!

Mi Dios convierte la existencia en un infierno.

Usted pensará que algo habré hecho. No lo niego. Todo lo que he podido. ¿Pero acaso merezco este castigo de vivir en Madrid entre orondas féminas con una cordialidad precaria y unos tobillos deformes?

Pues no acaba aquí la cosa. Mi Dios es insaciable y me hace de izquierdas, encima de esta izquierda blandita y acomplejada. Mira que podía haberme hecho de derechas. Ni un complejo, el argumentario vital sencillo tipo ¡pues anda que tú!, cuatro lecturas superficiales y mucha devoción. Te vistes como todos con tu uniforme, tus corbatas de colores sólidos, tus pulseritas, tu pantalón con vuelta y repeinao pa’ tras y listo. Más castigo hubiera sido hacerme intelectual de la derecha. Pero Dios también tiene sus limitaciones y eso no es fácil. También podía haberme hecho de Izquierda Unida, en donde se gana el cielo simplemente escuchando a Cayo Lara. ¡No me digan que no tiene delito el Tema de Lara! Esto Cayo no lo entenderá, porque estaba labrando su porvenir en lugar de leer a Boris Pasternak, pero bueno, uno puede pasar por intelectual aguerrido si vota a Izquierda Unida. O por loco resistente.
Pues no, viene Dios y te dice tú te haces de los pedorros socialdemócratas. Pero eso es lo peor, Dios mío. Habértelo currado mejor en la transición ¡que tienes años para ello!

Y así me va. Cardiópata, multitraumatizado, madrileño y salido. Y como guinda tengo que votar al PSOE. Sí, este de las pensiones inexplicables, de los retirados impuestos de patrimonio, de los crucifijos por doquier, de las leyes que pueden esperar, los del mantenimiento del concordato, estos que prefieren barrer el desierto que defender a sus habitantes, que nombran meapilas para el Supremo, que pasan la vida desdiciéndose, rectificándose o prediciendo lo que jamás sucede.
Así me trata mi Dios. Pero ya saben que el Altísimo aprieta pero no ahoga. Si hubiera sido malvado de verdad me hubiera hecho de UPyD, arquitecto en Valencia, o lo que es peor, pedagogo en cualquier otro sitio, que eso ya son palabras mayores.

sábado, 13 de noviembre de 2010

El puente de los suspiros

Aprovechando que en Madrid se celebraba, de forma incomprensible, una festividad religiosa, me largué un par de días. Y con la suerte que me caracteriza el vórtice me llevó directamente a Venecia. Quizá era evidente y sabido, ya que Almudena, la patrona de Madrid por parte de madre, significa ciudad pequeña y puestos a hacer puente, dónde mejor que en Venecia. T4, Marco Polo, bus acuático y ¡zas! unos spaghetti vongole se rinden ante mí.


La lluvia y el frío hicieron que abandonase por unos instantes el digestivo paseo por esas calles intrincadas y dejara de perderme en un urbanismo demente y me acomodara en mi hotel a ver qué sucedía en el mundo. Cambiar la humedad gélida del siglo XV por el mullido confort del XXI me sedujo de inmediato. Huyendo a golpe de mando remoto de las emisoras italianas, caigo en TVE, que me ofrece de sopetón el regreso a las mazmorras de los dux, que me devuelve sin preámbulos a las lóbregas calles de bandidos embozados y buscavidas de ala ancha. Allí están los representantes de las dos instituciones quizá más perniciosas para la humanidad y sin quizá, las más usurpadoras de la libertad y el destino escogido: Juan Carlos y Benedicto: la monarquía y la Iglesia, de la mano. Uno disfrazado de ciudadano y el otro de madridista travestido; juntos los dos, chick to chick, diciéndose cosas que ya sabemos porque ya nos las han contado, asistiendo al profesional crujido de rótulas de Sofía, eco mayor del que horas antes hizo Letizia con la misma genuflexión ensayada en tierras gallegas.


Y aún aterido por el frío y mojado por la lluvia, asisto al detalle de la visita que desgrana la televisión, diciendo que España necesita una reevangelización. No lo entiendo. Será el cansancio. Miro en google a ver qué es eso de reevangelizar y dice que es inyectar botox a la historia sagrada; más o menos…, no me hagan caso que cito de memoria. Televisión Española sigue en directo subrayando los mensajes. ¿Pero no habían quitado la publicidad? Cuentan que el Papa dice que viene como peregrino. ¿Peregrino? En un Airbus 320, con mogollón de tropa a su lado, sin carné para sellar. No puede ser. Miro de nuevo en Internet. Ver la tele va a acabar con mi saldo. El DRAE dice que peregrino significa: Dicho de un ave: Que pasa de un lugar a otro. De un ave… ¿Y de un pájaro? …quizá sea lo mismo.

La periodista tan muerta de frío como yo, pero mucho más despeinada, recuerda que el pastor alemán, ha dicho que “en España ha nacido una laicidad, un anticlericalismo, un secularismo fuerte y agresivo como se vio en la década de los años treinta". Creerán ustedes que antes le habían quemado el papamóvil o le habían roto la foto de su sexy secretario, pero no. Le habían tratado a cuerpo de rey, no le habían recordado el apoyo absoluto, mayestático, a Franco en esas épocas que él cita, no le habían sacado los millares de casos de pederastia que directa o indirectamente ha encubierto, no le han dicho, como por supuesto hubieran hecho con el cubano Raúl Castro, que el Vaticano es una dictadura desde la noche de los tiempos, que no respeta los derechos de los hombres y de las mujeres ni hablamos, y que como bien dice Savater es una Arabia Saudí decorada por Miguel Ángel. Nada de eso le dijeron. No le recordaron la connivencia con el nazismo durante esos años que ahora recuerda oprobiosos, sus delitos financieros perennes, su fiscalidad regalada, las hogueras seculares contra el progreso, nada comentaron de la indecencia de la prohibición de los preservativos, del boato en el que vive la curia, de sus intrigas y manejos. Se le acogió con el dinero de todos los españoles, creyentes o no, para que nos dijera que ha creado un dicasterio para salvarnos. ¿No lo echaban en falta? Pues para nosotros solos, españoles y europeos en otra cruzada de redención.

No sé si pasaron unos minutos o unos segundos, desconozco la duración del tránsito, pero como la dormición de la virgen, me abandoné un instante para pensar que todo aquello no era posible, que debía volver a las callejuelas de Venecia lloviese o tronase.

Y me encontré en esas vías anegadas, oscuras y frías de las ciudades que solemos llamar cloacas. Lugares lúgubres poblados de ratas, leyendas y misterios infundados, por donde discurre eso que no queremos para nosotros, aquello que nos sobra o nos repugna, y de lo que apenas podemos distanciarnos un par de metros bajo nuestros pies, colectivizándolo para hacerlo aceptable por unanimidad.

A veces esas cloacas emergen, se abren a la ciudad y al mundo, se hacen navegables y reclamo de turistas y, perdiendo su condición de sentina, se convierten en canales admirables donde arrullarse los unos y los otros sobre inestables góndolas.


Dicen que en los días de verano, aquellos en los que la luz es más poderosa y cegadora, se pierde el ensalmo y el olor los iguala y los acerca, advirtiéndonos de su común origen.
En otras ocasiones el mar devastador borra las veredas acuáticas en sus crecidas adueñándose de empedrados, calles y plazas, haciendo imposible el discernimiento entre mar y tierra, entre pecado y virtud.

Y así es Venecia, una metáfora cabal en esta semana de ciclogénesis explosiva, en la que coinciden las vergüenzas con los resabios, las mentiras con los recuerdos, oriente con occidente, la vileza y la hipocresía.
Quizá fueron los cuernos que Casanova procuró a diestro y siniestro, los que horadaron esas alcantarillas hasta Florencia, ciudad que nos abrasa el alma y donde se confunde el bien con el mal, el Estado con la Iglesia, el fin con los medios, y quizá fueron aquellas mismas deslealtades incestuosas que adornaron antaño la villa, esos contubernios maquiavélicos los que hicieron avanzar los albañales hasta Roma, por aquello de que todos los caminos llevan a Roma pero todas las cloacas convergen en el Vaticano.

Me desperté de nuevo o volví al sueño. Ya era incapaz de distinguir si era yo o Segismundo el que leía las declaraciones de Felipe González. No sabía si era el vaporetto o los efluvios de una tisana los que me nublaban la vista. Pude decir sí pero dije que no. Otra vez de nuevo el ying y el yang, el orto y el ocaso.


Y el atroz viento que hacía me trajo recuerdos de lo que decía entonces la iglesia vasca y toda aquella otra basca talar española y lo que decían tus amigos sobre aquel particular. ¿Recuerdan que la principal queja es que eran unos chapuceros? ¿No les suena que el problema era haberse dejado pillar, haber secuestrado por error? Hace 20 años cuando todos estábamos hartos, alguien pudo decidir saltarse las reglas y volar aquella panda por los aires. Pío, pío, que yo no he sido. ¿Y si las reglas fueran otras? Y si lo correcto, lo moral, lo ético, lo oportuno, fuera arrancar a aquellos tipos de una vez por todas de nuestras vidas, arrancarles de cuajo aquellas muertes que ya sabemos perpetraron.

Pregunto ¿estuvo bien cargarse a Carrero? Si se hubiera podido ¿hubiera estado bien matar de un tiro en la frente a Franco? ¿Ponemos Hitler, Stalin, Bin Laden, Amin Dada? Hoy estoy que lo tiro, señale usted su propio hijo de puta, que es gratis. No contesten que se les va a cortar el desayuno. O piensen muy rápido con el cerebro pequeño ¿o lo pequeño era la boca? Y digan eso de que el estado de derecho, bla, bla, bla, que si se combate la pena de muerte es para bla, bla, bla, que no se puede actuar como ellos, bla, bla, bla.

Pero no contesten, ni se expliquen. Siéntanse reinas por un día, pónganse la diadema de la ética, de la justicia, del recto proceder. Hagan como Benedicto y finjan ingenuidad. Lean lo que dice el PP, con un poco de primperán mejor, o lo que dice Cayo Lara, que desconoce hasta la historia de su propio partido fundador. Lean a Pedro José Ramírez y a todos los hijos de este santón menor. Siéntanse mejor con ustedes mismos. Pero sobre todo recuerden lo que pensaban, ni siquiera lo que decían, lo que pensaban ustedes en aquellos años bárbaros si tienen la edad suficiente para haberlo hecho. Si son más jóvenes, dejen el periódico y léanse a Vargas Llosa. Que el Congo está suficientemente lejos como para no tener que darle tantas vueltas a lo íntimamente cercano. O salgan a la calle a empaparse los coturnos con el acqua alta de la responsabilidad, con las mareas de la atroz transición, y no miren abajo, crean que flotan por el Gran Canal, aunque deberían tener la convicción plena de que están buceando en la mismísima mierda de nuestra historia.