Me gustaría empezar por felicitarles la navidad, pero no quiero tomarles el pelo ¡a qué engañarnos! El día de hoy es precioso, no demasiado frío, claro, con un sol puntito anémico, tirando a tímido, como los buenos amantes desesperados, pero suficiente para sacar los colores cobrizos y oxidados a las rendidas hojas, caídas en desgracia de los árboles.
Si ayer era día de cenas, hoy lo será –déjenme mantener la ilusión del futuro que aleja el presente- de comidas. Un páncreas que ya no da más de sí, un hígado hipertrófico vertiendo las grasas que le sobran en el caudal sanguíneo, con la esperanza de poder seguir bebiendo para lograr embotar a un cerebro aburrido del mundo y sus peripecias. Yo me pondré mi chándal, que no crean, tiene todos los motivos navideños, religiosos y paganos, para honrar las fechas y no desentonar.
Si entre cuñado y primo tienen oportunidad, en lugar de hartarse de peladillas, hagan por ver Retorno a Brideshead, la película, que aunque quizá no pueda competir con la serie de nuestra juventud -quizá mejor y seguro que más explícita-, puede revisitarse –me dejan, ¿verdad?- en un par de horas.
En algún momento Charles Ryder, el advenedizo, pide recorrer el casoplón y le llevan a la capilla. El superricachón, Sebastian Flyte, se persigna y el otro hace lo mismo.
-¿Qué haces?, dice Sebastian.
-Nada, replica Charles.
-¡Tú no eres católico! ¿Por qué lo haces?
-Por encajar.
Por eso me visto para la ocasión, aunque sea un chándal, por eso pongo algún oratorio o me casco algún villancico por más que sea en las versiones más profanas. Por encajar.
En casa no hay nacimientos salvo los del vello en la línea del bikini. Hace unos meses me tiraron el árbol artificial superecológico y ya no sé dónde colgar las bolas. Mi navidad laica es un coñazo de muerte. Sólo me queda hacer una lista de buenos propósitos. Con los años el inglés, el adelgazar y cosas por el estilo me advierten que esos planes son bastante estúpidos, ya que sigo siendo un gordo que se entiende por señas, así que este año me he propuesto asuntos más serios.
Por ejemplo, escoger a los parientes. Los amigos te los encuentras y, mejor o peor, los cuidas y mantienes durante períodos libres de dinero y mujeres. Sé que una buena estrategia sería buscárselos ricos y homosexuales para que no se interpusieran entre tú y tus objetos del deseo, pero seguro que se te pone cara de chapero y, qué quieren que les diga, uno ya no está para esas cosas. Así que me he conformado con heteros igual de desgraciados y con cierto código de conducta de no agresión y con algún gay, igual de pobretón y con la otra variante de la conducta de no agresión.
Pero los parientes te vienen dados, como el genoma, nada más nacer, ¡qué digo!, en el momento de la concepción ya tienes padres, primos, sobrinos, hermanos –salvo que seas el primogénito y entonces tienes psicólogo- que te rodearán el resto de tu vida como moscas pertinaces. Y por si eso no fuera suficiente, esas rémoras se asocian con otras dando lugar a cuñados, suegros, compadres y padrinos que establecen esa segunda guardia de corps: los políticos.
Así que mi gran deseo para este año 2010 es escoger a los parientes, lo que significa una forma de deshacerte de unos y hacerte con otros, para mantener las magnitudes mafiosas de relación en sus justos términos.
Y ya que estamos les voy a presentar a un par de parientes que me acabo de apuntar. Como esto del parentesco debe ser recíproco, debo solucionar el detalle de que ellas lo sepan, aunque estoy seguro de que me aceptarán. En la era del Facebook, quién no quiere un nuevo pariente.
Monas, ¿verdad? Tienen ese punto de estudiar en las irlandesas y hacer que el Soy el novio de la muerte parezca música sacra, pero también tienen pinta de engañar a las monjas y colar como villancico romántico una de Tom Waits que predica las tesis de Spinoza.
Así es como quiero yo a mis parientes. Con doble propósito y sin ninguna moral. Ya que te van a acompañar el resto de la vida, por lo menos que te ofrezcan dos posibilidades y que no te hagan sentir culpable por rechazarlas y rechazarles.
viernes, 25 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
El Yeti en La Moncloa
¡Anda, qué ya le vale a Zapatero con la nieve que ha caído! Nos mintió, asegurándonos que iba a hacer buen tiempo, ha sido incapaz de prever las consecuencias. Tanta cumbre, tanta cumbre y sólo le ha valido para traer las nieves perpetuas a esta España que está destrozando. ¿Para qué le vale tanto aparato de espionaje si no adivina la que está cayendo? Mucha alianza de civilizaciones y sólo nieva en España por la pésima política climatológica del peor Gobierno de la democracia. ¿A qué no nieva en Venezuela, en Bolivia, o en Cuba? Hasta sus únicos amigos le dejan solo. Estamos dando una horrenda imagen a todo el mundo, el país del sol, lleno de nieve por todas partes, mientras ZP estará cómodamente en la Moncloa, calentito maquinando políticas radicales.

El 21D es el 11S del PSOE, el día en que la población se dio cuenta de que no podemos seguir así. En Madrid nevando y en cambio en Cataluña ni un copo ¡esta es la política secesionista de Zapatero! Tanto presumir de AVE y ya ven cortado, como Barajas y las carreteras de media España. Las cosechas destrozadas, los páramos cubiertos, una justificación para el chantaje de Marruecos que será el gran beneficiado de esta nevada que nos traído este tonto solemne. Y mientras nosotros sufriendo este frío atroz que sirve a los intereses de las eléctricas, otras beneficiarias de esta política energética errática, nosotros, los ciudadanos sufridores más congelados que los embriones, listos para destruir, que sólo traen la muerte de la familia y las buenas costumbres. Ya no se puede fumar, ni beber, nos quitan los belenes, los nacimientos, los crucifijos, horadan la tierra buscando a gente que ya a nadie importa, salvo a los extremistas del cine y de la ceja. Para esto vale Zapatero, para matar más niños inocentes, para darle derechos a los pervertidos, para romper España. Venga señores terroristas, secuestren a nuestros nacionales, pasen piratas del mundo, que España paga, es el momento, reivindicadores de causas perdidas, en cualquier aeropuerto le hacemos un sitio para su proclama.
A ver de qué informan ahora sus amigos, sus cadenas, sus periódicos, ahora que toda la prensa y todas las televisiones son de izquierdas, a ver qué dicen esos rojos, ¿quitarán con PhotoShop la nieve de las calles? ¿dirán que se circula con tranquilidad? ¿Hasta cuándo esta manipulación? Estos progresistas de pacotilla no nos van a dar lecciones de democracia. Ni Garzón con el dinero de Botín, ni Rivero de Sacyr van a lograr desestabilizar nuestra patria. La patada a Tertsch en la espalda nos la dieron a todos, pero ha llegado el momento de decir basta, se acabó. No más ultrajes, no nos arrodillaremos más. Hay que salvar España.
Zapatero tienes 24 horas. Sólo un milagro te va a salvar: la lotería.

Reza para que me toque.

El 21D es el 11S del PSOE, el día en que la población se dio cuenta de que no podemos seguir así. En Madrid nevando y en cambio en Cataluña ni un copo ¡esta es la política secesionista de Zapatero! Tanto presumir de AVE y ya ven cortado, como Barajas y las carreteras de media España. Las cosechas destrozadas, los páramos cubiertos, una justificación para el chantaje de Marruecos que será el gran beneficiado de esta nevada que nos traído este tonto solemne. Y mientras nosotros sufriendo este frío atroz que sirve a los intereses de las eléctricas, otras beneficiarias de esta política energética errática, nosotros, los ciudadanos sufridores más congelados que los embriones, listos para destruir, que sólo traen la muerte de la familia y las buenas costumbres. Ya no se puede fumar, ni beber, nos quitan los belenes, los nacimientos, los crucifijos, horadan la tierra buscando a gente que ya a nadie importa, salvo a los extremistas del cine y de la ceja. Para esto vale Zapatero, para matar más niños inocentes, para darle derechos a los pervertidos, para romper España. Venga señores terroristas, secuestren a nuestros nacionales, pasen piratas del mundo, que España paga, es el momento, reivindicadores de causas perdidas, en cualquier aeropuerto le hacemos un sitio para su proclama.
A ver de qué informan ahora sus amigos, sus cadenas, sus periódicos, ahora que toda la prensa y todas las televisiones son de izquierdas, a ver qué dicen esos rojos, ¿quitarán con PhotoShop la nieve de las calles? ¿dirán que se circula con tranquilidad? ¿Hasta cuándo esta manipulación? Estos progresistas de pacotilla no nos van a dar lecciones de democracia. Ni Garzón con el dinero de Botín, ni Rivero de Sacyr van a lograr desestabilizar nuestra patria. La patada a Tertsch en la espalda nos la dieron a todos, pero ha llegado el momento de decir basta, se acabó. No más ultrajes, no nos arrodillaremos más. Hay que salvar España.
Zapatero tienes 24 horas. Sólo un milagro te va a salvar: la lotería.

Reza para que me toque.
viernes, 18 de diciembre de 2009
De cabeza
Ayer escuchaba en la SER -o no SER, dependerá de si hay más acuerdos de Prisa con Mediaset- que un señor protestaba porque cogió un taxi que no le quiso llevar a Urgencias porque estaba de huelga. Y el divino in-paciente –aún no lo era formalmente- se quejaba por los servicios mínimos, aunque luego reconocía que unos metros más allá por fin le recogió. Lo de todos los días. Pero una voz de contertulio, siento ignorar el nombre, de los enrollados de coderas sin fronteras, siempre a favor de algo, sin más criterio que la ignorancia, afirmaba: es que claro, cuando te dicen que van a Urgencias habría que preguntar que por qué, porque no es lo mismo ir por una contractura que por un infarto. Nadie dijo nada. Una voz femenina apuntó que a urgencias no se va por una tontería. Nada más. No digo el silencio porque no pararon: es la radio, pero ni el conductor, ni el resto de contertulios se preocupó de explicar esa relación privilegiada entre taxista y paciente o médico y caminante, que el paralelismo es claro. Nadie se alarmó por la sandez de que un taxista pueda interesarse por tu salud más allá del Buenos días cómo está. Esa calle no le conviene y mucho menos ese número. A ver, saque la lengua. Aquí tiene el recibo de la carrera y unas gotas que le van a ir muy bien. Algo que ya previó la Ley Omnibus, impedir que vayan con pantalones cortos y rogarles que se pongan la bata blanca, o verde si se han especializado con el TIR, taxistas internos residentes. Ante todo uniformidad. Con esto de Bolonia se han igualado las carreras a los grados. ¡Ay, akademia!
Y es normal que se digan esas cosas. No en vano CiU planteó que los coches dispusieran de un adminículo que informara al llamante de que el conductor está conduciendo. Para qué más. Que todo el mundo sepa lo que estás haciendo. El número al que llama está derrapando en este momento, inténtelo más tarde. ¿Para cuando uno que informe sobre el estreñimiento?
Más les valdría estar al loro de sus cosas y votar en la dirección que quieren y no equivocarse, que no hay día que no confundan los botones. El otro día los sociatas, ayer CiU y PNV. Uno tiene la sensación de la absoluta ineficacia del sistema. El PP obligó a votar a Celia Villalobos contra la ley del aborto a pesar de su opinión personal, a los diputados vascos contra el blindaje que ellos llevan meses defendiendo.
Y no me parece mal. La disciplina es importante y en un sistema de listas cerradas, es lo que toca. Pero a qué hacer el papelón de votar individualmente –sobre todo cuando lo hacen mal- si se podrían sentar los representantes de los grupos y sumar en dos minutos las leyes que van a salir o no. Yo tengo 169 más 10 de los catalanes son 179. Impar y pasa. Hagan leyes señores, dice el croupier parlamentario. Se evitan los enfermos, las embarazadas a término, los viajes del Gobierno y las carreras por el pasillo y esos gestos feísimos que hace el jefe de grupo para indicar la dirección del voto. Otra cosa podría ser que cada diputado fuera responsable de su propia elección, pero en nuestro sistema que un diputado esté o no, debería ser irrelevante y dejarnos esas tonterías de adelantar votaciones o retrasarlas en función de alcanzar las mayorías por presencia física. Al fin y al cabo esa representación dura cuatro años, salvo tránsfugas, así que tener que corregir en el Congreso un error de zarpa en el Senado no tiene mucho sentido, sobre todo cuando los errores son tan fácilmente subsanables.
Pero se acerca la navidad y el espíritu bobalicón nos invade. Hermann Tertsch no se enteró de nada. Suele pasar cuando uno está de bares hasta las seis de la mañana. Sobre todo a su edad y sin teleprompter que le guíe. Así y todo supo dictaminar que la patada que recibió fue obra de profesionales. ¿A qué huelen las nubes? ¿Cómo son las patadas diletantes? ¿A qué saben las acusaciones inventadas?

Pero nada como el consejero de educación valenciano, el de la EpC en inglés que acaba de notificar la suspensión de empleo y sueldo a un director de instituto por colgar una foto del consejero bocabajo. El enseñante repitió lo que hicieron en el museo de Játiva con Felipe V, colgarle bocabajo por lo bien que se portó con ellos en la guerra de Sucesión. Durante la dictadura existía la leyenda urbana de que si ponías el sello de Franco bocabajo no llegaban las cartas. Eso hemos ganado, ahora, al menos, llegan las sanciones.

Claro que el consejero Font de Mora, el que para conceder ayudas escolares cuenta con los concebidos y no nacidos, es que dice que el ordenador de Zapatero provoca miopía a los niños y los ha retirado.
¿Quién le dice a esta perla de consejero que lea de Mircea Elíade, caro para alguna de mis lectoras meridionales, su Novela del adolescente miope, pseudodiario introspectivo y autobiográfico de un fascista filonazi? En él se lee de otro gran fascista y antisemita: Papini es feo, es horrible, es miope. Yo seré guapo, hechizaré a las mujeres, tendré unos ojos penetrantes y claros. Romperé mis gafas y abriré mis ojos todo lo que pueda.
Por una vez hagamos caso de tipos tan buenos escritores, aunque con ideas tan despreciables, rompamos nuestras gafas y abramos los ojos de par en par.
Que sea para bien.
Y es normal que se digan esas cosas. No en vano CiU planteó que los coches dispusieran de un adminículo que informara al llamante de que el conductor está conduciendo. Para qué más. Que todo el mundo sepa lo que estás haciendo. El número al que llama está derrapando en este momento, inténtelo más tarde. ¿Para cuando uno que informe sobre el estreñimiento?
Más les valdría estar al loro de sus cosas y votar en la dirección que quieren y no equivocarse, que no hay día que no confundan los botones. El otro día los sociatas, ayer CiU y PNV. Uno tiene la sensación de la absoluta ineficacia del sistema. El PP obligó a votar a Celia Villalobos contra la ley del aborto a pesar de su opinión personal, a los diputados vascos contra el blindaje que ellos llevan meses defendiendo.
Y no me parece mal. La disciplina es importante y en un sistema de listas cerradas, es lo que toca. Pero a qué hacer el papelón de votar individualmente –sobre todo cuando lo hacen mal- si se podrían sentar los representantes de los grupos y sumar en dos minutos las leyes que van a salir o no. Yo tengo 169 más 10 de los catalanes son 179. Impar y pasa. Hagan leyes señores, dice el croupier parlamentario. Se evitan los enfermos, las embarazadas a término, los viajes del Gobierno y las carreras por el pasillo y esos gestos feísimos que hace el jefe de grupo para indicar la dirección del voto. Otra cosa podría ser que cada diputado fuera responsable de su propia elección, pero en nuestro sistema que un diputado esté o no, debería ser irrelevante y dejarnos esas tonterías de adelantar votaciones o retrasarlas en función de alcanzar las mayorías por presencia física. Al fin y al cabo esa representación dura cuatro años, salvo tránsfugas, así que tener que corregir en el Congreso un error de zarpa en el Senado no tiene mucho sentido, sobre todo cuando los errores son tan fácilmente subsanables.
Pero se acerca la navidad y el espíritu bobalicón nos invade. Hermann Tertsch no se enteró de nada. Suele pasar cuando uno está de bares hasta las seis de la mañana. Sobre todo a su edad y sin teleprompter que le guíe. Así y todo supo dictaminar que la patada que recibió fue obra de profesionales. ¿A qué huelen las nubes? ¿Cómo son las patadas diletantes? ¿A qué saben las acusaciones inventadas?

Pero nada como el consejero de educación valenciano, el de la EpC en inglés que acaba de notificar la suspensión de empleo y sueldo a un director de instituto por colgar una foto del consejero bocabajo. El enseñante repitió lo que hicieron en el museo de Játiva con Felipe V, colgarle bocabajo por lo bien que se portó con ellos en la guerra de Sucesión. Durante la dictadura existía la leyenda urbana de que si ponías el sello de Franco bocabajo no llegaban las cartas. Eso hemos ganado, ahora, al menos, llegan las sanciones.

Claro que el consejero Font de Mora, el que para conceder ayudas escolares cuenta con los concebidos y no nacidos, es que dice que el ordenador de Zapatero provoca miopía a los niños y los ha retirado.
¿Quién le dice a esta perla de consejero que lea de Mircea Elíade, caro para alguna de mis lectoras meridionales, su Novela del adolescente miope, pseudodiario introspectivo y autobiográfico de un fascista filonazi? En él se lee de otro gran fascista y antisemita: Papini es feo, es horrible, es miope. Yo seré guapo, hechizaré a las mujeres, tendré unos ojos penetrantes y claros. Romperé mis gafas y abriré mis ojos todo lo que pueda.
Por una vez hagamos caso de tipos tan buenos escritores, aunque con ideas tan despreciables, rompamos nuestras gafas y abramos los ojos de par en par.
Que sea para bien.
martes, 15 de diciembre de 2009
Rehab
Ya se nos curan las heridas. Bueno se le curan a este petardo, que no hace nada más que quejarse. ¡Y eso que fue de los que hizo la mili! Así que ahora toca rehabilitación. De la aburrida, no crean. A ver si piensan que es de esas que se llenan de artistas tatuadas o calvas que salen en las revistas. No. Esta rehabilitación es más tipo chándal y Voltaren, que el alcanfor ya no se lleva.

El caso es que hoy era el primer día y aunque yo no me he roto nada, dada mi naturaleza ectoplásmica, pues a acompañar al pelma. Un poco antes de la hora acordada llega el cojoautobús a recogernos. No crean que es un vehículo de tres ejes con todo tipo de cachivaches multimedia, bañito para no parar y máquina de refrescos. Nada de eso, la misma palabra lo dice cojoautobús=autobús para cojos. Esa clase que cada uno lleva su propia barra para agarrarse, nada de compartirlas como en el metro. Las llaman muletas y todos con una, o incluso con dos.
Y como cuando íbamos al colegio, empezaba la ruta recogiendo gente. Gente coja. Y los cristales sin tintar. ¡Qué horror! Allí me veía yo, libre de toda culpa, entre un coro de lisiados, llamándose todos por el nombre, carcajeándose de sus propias bobadas, en un ambiente de excursión, ...Ahora que vamos despacio… qué remedio con ese panorama de pasitos cortos.
Mi pelma seguía callado, aguantando el chaparrón, mientras dos comadres iban comentando los escaparates y el tiempo atmosférico, ambas con media melenita rubia. Una de ellas lee un cartel en un coche: No al artículo 24. Ley Ómnibus. ¿Y qué será eso? La compañera dice, huy, ni idea. Y el cojito de atrás, yo no lo he oído nunca. La lectora añade entre risas, pues lo miraré en Internet.

El pelma se remueve en el asiento y sin mirar dice con esa voz de hacer amigos y empatizar: no es el 24 sino el 21 y es la aplicación de una directiva europea para la liberalización del transporte.
Oye, mano de santo. Después del gracias, no habló ni Dios. Únicamente la preguntona se permitió dictaminar: no todo lo que viene de Europa es bueno
Tuve que agarrar al pelma. Un autobús disfrazado de ambulancia lleno de tipos con muletas no es el mejor lugar para discutir y me lo conozco.
Esa demostración de nostalgia autárquica tiene su miga en un país que se considera tan europeo y que le cuesta reconocer su veteado árabe y su pelaje de dehesa, más de desierto que de densos bosques.
El caso es que el resto del viaje se hizo en silencio, lo que fue de agradecer.
Una vez allí nos llevan a un gimnasio inmenso, tipo doctor Mengele mezclado con el marques de Sade, en el que el ex presidente de la Federación Internacional del Automóvil, Max Mosley, hubiera disfrutado de lo lindo. Quítese el calcetín y la media. ¡No me digan que no es una orden andrógina! Pero el pelma iba con varonil calcetín y con media elástica, así que qué le vamos a hacer. Túmbese boca abajo. Y cuando nos temíamos lo peor, empiezan a masajearle el pie. Ufff... Uno se cría salvado, pero no. Mientras le amasuñaban el pinrel, las fisioterapeutas arremolinadas todas, y un todo que citaba a su madre, explicaban a gritos las bondades de la Termomix contra las que decían que después de tres meses nastideplasti, que no se usa nada. El masaje era para soltar los músculos y después de eso ya me veía yo dándole en casa al alcohol de romero.
Tras el masaje, se pasa a la zona de corrientes. Deje eso en donde pueda y el zapato en el suelo. Póngase esto en el tendón y cuando se apague, se limpia y ya se puede ir. ¿A qué ya están oyendo la voz melodiosa y ese tono de cariño? Lo sabía.
Señorita, ya he terminado ¿cómo regreso? Pues espera a los demás arriba. Estese pendiente para que no se vayan sin usted. No dijo ni chatín, ni nada.
El pelma con la pierna tensa, el tendón electrocutado y el panorama de regreso les anuncia: mañana vendré por mi cuenta. Bueno, déme su DNI a ver si el médico lo autoriza. La verdad, me alegré de que no se permitan las armas en España como en EE. UU. Señorita, el médico no me tiene que autorizar a nada. Bueno, es verdad, pero lo hará bajo su responsabilidad. Por supuesto, dijo el pelma, todo lo que hago lo hago bajo mi responsabilidad. Y bajo su irresponsabilidad, agrego yo.
Volvimos, rodeando todo Madrid, en otro cojoautobús con sirena y luces similar al anterior, lleno de prohibiciones, no apoyen los pies, no golpeen la rejilla, no abran la ventana, no abran la puerta, no fumar ¡en una ambulancia! Sólo faltaba el no cantar y el no escupir.
Llegamos tres horas y media después de haber sido recogidos, tras cinco minutos de masaje y cuatro de ultrasonidos de tratamiento real y una bonita experiencia. Nos dimos a la bebida, por supuesto. Cómo no vamos a necesitar rehabilitación.

El caso es que hoy era el primer día y aunque yo no me he roto nada, dada mi naturaleza ectoplásmica, pues a acompañar al pelma. Un poco antes de la hora acordada llega el cojoautobús a recogernos. No crean que es un vehículo de tres ejes con todo tipo de cachivaches multimedia, bañito para no parar y máquina de refrescos. Nada de eso, la misma palabra lo dice cojoautobús=autobús para cojos. Esa clase que cada uno lleva su propia barra para agarrarse, nada de compartirlas como en el metro. Las llaman muletas y todos con una, o incluso con dos.
Y como cuando íbamos al colegio, empezaba la ruta recogiendo gente. Gente coja. Y los cristales sin tintar. ¡Qué horror! Allí me veía yo, libre de toda culpa, entre un coro de lisiados, llamándose todos por el nombre, carcajeándose de sus propias bobadas, en un ambiente de excursión, ...Ahora que vamos despacio… qué remedio con ese panorama de pasitos cortos.
Mi pelma seguía callado, aguantando el chaparrón, mientras dos comadres iban comentando los escaparates y el tiempo atmosférico, ambas con media melenita rubia. Una de ellas lee un cartel en un coche: No al artículo 24. Ley Ómnibus. ¿Y qué será eso? La compañera dice, huy, ni idea. Y el cojito de atrás, yo no lo he oído nunca. La lectora añade entre risas, pues lo miraré en Internet.

El pelma se remueve en el asiento y sin mirar dice con esa voz de hacer amigos y empatizar: no es el 24 sino el 21 y es la aplicación de una directiva europea para la liberalización del transporte.
Oye, mano de santo. Después del gracias, no habló ni Dios. Únicamente la preguntona se permitió dictaminar: no todo lo que viene de Europa es bueno
Tuve que agarrar al pelma. Un autobús disfrazado de ambulancia lleno de tipos con muletas no es el mejor lugar para discutir y me lo conozco.
Esa demostración de nostalgia autárquica tiene su miga en un país que se considera tan europeo y que le cuesta reconocer su veteado árabe y su pelaje de dehesa, más de desierto que de densos bosques.
El caso es que el resto del viaje se hizo en silencio, lo que fue de agradecer.
Una vez allí nos llevan a un gimnasio inmenso, tipo doctor Mengele mezclado con el marques de Sade, en el que el ex presidente de la Federación Internacional del Automóvil, Max Mosley, hubiera disfrutado de lo lindo. Quítese el calcetín y la media. ¡No me digan que no es una orden andrógina! Pero el pelma iba con varonil calcetín y con media elástica, así que qué le vamos a hacer. Túmbese boca abajo. Y cuando nos temíamos lo peor, empiezan a masajearle el pie. Ufff... Uno se cría salvado, pero no. Mientras le amasuñaban el pinrel, las fisioterapeutas arremolinadas todas, y un todo que citaba a su madre, explicaban a gritos las bondades de la Termomix contra las que decían que después de tres meses nastideplasti, que no se usa nada. El masaje era para soltar los músculos y después de eso ya me veía yo dándole en casa al alcohol de romero.
Tras el masaje, se pasa a la zona de corrientes. Deje eso en donde pueda y el zapato en el suelo. Póngase esto en el tendón y cuando se apague, se limpia y ya se puede ir. ¿A qué ya están oyendo la voz melodiosa y ese tono de cariño? Lo sabía.
Señorita, ya he terminado ¿cómo regreso? Pues espera a los demás arriba. Estese pendiente para que no se vayan sin usted. No dijo ni chatín, ni nada.
El pelma con la pierna tensa, el tendón electrocutado y el panorama de regreso les anuncia: mañana vendré por mi cuenta. Bueno, déme su DNI a ver si el médico lo autoriza. La verdad, me alegré de que no se permitan las armas en España como en EE. UU. Señorita, el médico no me tiene que autorizar a nada. Bueno, es verdad, pero lo hará bajo su responsabilidad. Por supuesto, dijo el pelma, todo lo que hago lo hago bajo mi responsabilidad. Y bajo su irresponsabilidad, agrego yo.
Volvimos, rodeando todo Madrid, en otro cojoautobús con sirena y luces similar al anterior, lleno de prohibiciones, no apoyen los pies, no golpeen la rejilla, no abran la ventana, no abran la puerta, no fumar ¡en una ambulancia! Sólo faltaba el no cantar y el no escupir.
Llegamos tres horas y media después de haber sido recogidos, tras cinco minutos de masaje y cuatro de ultrasonidos de tratamiento real y una bonita experiencia. Nos dimos a la bebida, por supuesto. Cómo no vamos a necesitar rehabilitación.
domingo, 13 de diciembre de 2009
La última intromisión
Hace siglos, cuando aprendí a manejar las hojas de cálculo, una forma de explicar parte de su mecánica era el “Y si…” como una forma de proporcionar rápidamente supuesta certeza a los cambios múltiples en unas variables sobre otra. La hoja de cálculo te permitía ver qué pasaba cuando variabas los valores de una ecuación manteniendo otros inalterados. La pericia del ejecutante estaba en saber qué se podía variar y qué había que dejar fijo.
En nuestros días se impone la cultura del “Y si…” pero no basada en los cambios controlados o previstos sobre algo tan inerte como una fórmula, sino sobre aspectos sustanciales de la vida diaria, del comportamiento social, como si todo pudiera ser un experimento comandado por científicos analfabetos.
Desde el y si bombardeamos las playas de Somalia al y si el calentamiento terráqueo es una mentira de un tipo con el gatillo fácil del e-mail. Todo se puede poner en duda porque todo se puede alterar. Si en una hoja de cálculo se puede suponer distintos tiempos de llegada a Oviedo en función de la velocidad, hay que saber que la distancia no se puede suponer menor, al menos no sin el esfuerzo constructivo de una nueva línea recta entre esos dos puntos. Hay algunas cosas ciertas y estables que sólo los ignorantes, que se llaman a sí mismos visionarios, pueden suponer mutables. Dicho en otras palabras, cualquiera no puede tener un sueño y contárselo al mundo.
En esta fase regresiva en la que estamos, se oyen siempre voces que ponen pegas a la fatal destrucción del medio ambiente, o buscan excusas para apostar por el diseño inteligente. Las tesis ecologistas no son de anteayer, pero las corrientes que pretenden explicar la existencia de un Dios hacedor de todo, son tan antiguas como la incapacidad de explicación del mundo. Afortunadamente no es la ciencia la que retrocede en sus explicaciones, -bueno quizá, a veces, algún hombre de ciencia que abominaba de ser quemado y gustaba de las grandes frases- sino la religión y, sobre todo sus exégetas, los que han tenido que adaptar sus bobadas a las evidencias, año tras año, siglo tras siglo, para no quedar en ridículo. En algún momento descubrieron el efecto metáfora para justificarse, que la palabra revelada y dada por buena durante tanto tiempo era una forma de hacerse entender y que no había que tomarlo al pie de la letra. Claro que luego llegan los últimos papas que insisten en la existencia de un cielo y un infierno y destrozan la propuesta del malentendido.
Pero la vida es tremendamente tozuda. Ahora aparece un padre incorrectamente acusado por guarrear con la hija. Unos desgarros anales y vaginales inexistentes llevaron a otro a la detención y al diagnóstico facial de un perspicaz medio periodístico. Y poco antes un tipo que se ha estado enterando de todo pero no lo parecía, postrado en su cama, el famoso síndrome de enclaustramiento. Y llega el “Y si…” con el que poner en duda lo que convenga en cada momento. Porque, sin duda, si Oviedo estuviera más cerca llegaríamos antes.
Pero no todas las lombrices ni todos los comas hacen que desaparezcan los abusos ni las muertes cerebrales.
Si el primero y sus concomitancias son afortunadamente escasos en número, los comas irreversibles son bastante más numerosos. Y es ahí donde quiero llegar, para partir.
Ahora deberíamos estar planteándonos el derecho a la muerte digna, a la eutanasia, en un debate entre ciudadanos que no desean que nadie muera y que a nadie se mate, pero que reclaman para sí, y sólo para sí, el derecho a ser ayudados a morir cuando la vida, su entendimiento de la vida, se acaba. Cuando reclaman que esa ayuda no esté penalizada judicialmente y que sea el propio sujeto, o su familia y amigos, cuando aquello ya no es posible, los que decidan atendiendo a los deseos de esa persona que ya ha llegado el momento y la vida es algo más que mantener algunas constantes.
El aborto ha sido en las últimas dos o tres décadas una posibilidad de actuación para los españoles, con sus claros y sombras, que únicamente los habitantes del sótano de la caverna quieren plantear de nuevo aprovechando el río revuelto. Si el día de la marmota se ha renovado en una discusión tan antigua y tan rodeada de legislaciones similares por mucho que Camino ignore la existencia de ellas en casi toda Europa, fíjense lo que será para su otro gran valladar, el derecho a la muerte.
Antes de hablar de muerte ¿cómo ha podido vivir Camino y su caterva talar durante veintitantos años con la ley del aborto? ¿si no hay derecho ahora, cómo lo había antes? La dialéctica actual despoja de ropajes y tecnicismos el debate. Fuera por un supuesto o por otro, la resultante era la muerte del embrión, fuera de dos horas o tres meses la gestación, la resultante era la muerte de un embrión. ¿Cómo han podido repartir comuniones o simplemente conciliar el sueño, si millares de embriones estaban siendo asesinados, cada mes, cada año? ¿Sumamos estos cinco lustros? Si esto es así, cómo habéis podido callar, cómo Camino ha dejado que le nombren obispo quienes no sancionaron esa masacre. ¿Quién le importa más, el nasciturus o que repita Zapatero?
Esta me la sé. Y ustedes también.
Regreso. La eutanasia, tratando de acoger a todas las posibilidades de menor rango en un término único, es incluso un derecho más implacable que el aborto. Ya dejé escrita, sino clara, mi postura sobre éste. La interrupción del embarazo afecta, además de a la madre, al embrión y al padre que están comprometido e implicado respectivamente. Déjenme que cuente algo en tono menor que relaje el asunto pero lo explique. Dicen que en un plato de huevos fritos con bacon, la gallina está implicada, pero el cerdo está comprometido.
Quiero decir, por tanto, que si la decisión de la mujer lanza sus tentáculos de influencia hacia el embrión y hacia el progenitor, puede entenderse cierta colisión de derechos, pero en la decisión de la propia muerte esa colisión es, o nula o infinitamente menor. ¿Por qué no regulamos uno de los derechos más imbricados en la existencia, como es la cesación de la misma? Ya dije en su momento que la polémica sobre la aparición de la vida en el ser humano era puramente taxonómica y por ello arbitraria. A mi me gusta que sea la misma entrada del chico del flagelo en la pelúcida la que de la voz de ya en el origen vital. Podía ser la primera división, o la segunda, pero ese primer achuchón celular es como el primer beso: nada o casi todo. Podemos hablar de autonomía vital, de primer latido, de maduración neural o de lo que ustedes quieran. Nada comparado con la experiencia vital de un adulto que dice se acabó. ¿A quién le importa el concepto de vida de un juez, de un cura o del Colegio de Médicos, cuando un tipo con pelos en las piernas dice que ya no quiere seguir viviendo, que la edad, un accidente o una enfermedad le han llevado a ser lo que de ninguna manera quiere y soporta? ¿Quién es alguien para ofrecer una comprensión diferente de cuando una vida merece vivirse al propio vividor –por una vez con un sentido no festivo- que reniega de ella?
¿Podremos legislar de forma que alguien pueda obtener toda la información, regular las medidas de seguridad, facilitar medios físicos y todo lo necesario para que si yo me veo imposibilitado pueda escoger mi final por anticipado, o en pleno dominio de mis sentidos, pueda hacer que lo irremediable sea menos penoso para mi y para mi familia, sin que mis médicos, mis allegados se vean incursos en un problema penal? ¿Podremos aceptar que cada uno defina vida de forma distinta y que nadie le imponga su propio modelo o le indique que no es dueño de la suya pero sí de sus penurias, en nombre de un Dios en el que no cree?
¿Podremos irnos en silencio, sin la obscenidad de la prolongación miserable, dejando una imagen propia más de acuerdo con nuestra existencia que con la decrepitud inmisericorde? Sin molestar, sin más gastos, sin heroicidades. Y aceptando que otros quieran luchar hasta el final y poner su vida en manos de cualquier taumaturgo, hasta que se consuma la esperanza.
¿Puedes Zapatero proponerlo a los liberales esos de menos Estado, esos que no quieren que se metan en su vida privada, los del Estado que vele por la seguridad y poco más y deje las cuitas de las persoans a las personas? ¿Puedes extenderlo en el parlamento como la última mortaja de la libertad individual, para que estos adalides de la libertad no puedan dejar de aprobar la regulación de la última intromisión sin tener que callarse para siempre, para que sean ellos los que le digan chitón a la Iglesia? ¿Podrás? ¿Podremos?
En nuestros días se impone la cultura del “Y si…” pero no basada en los cambios controlados o previstos sobre algo tan inerte como una fórmula, sino sobre aspectos sustanciales de la vida diaria, del comportamiento social, como si todo pudiera ser un experimento comandado por científicos analfabetos.
Desde el y si bombardeamos las playas de Somalia al y si el calentamiento terráqueo es una mentira de un tipo con el gatillo fácil del e-mail. Todo se puede poner en duda porque todo se puede alterar. Si en una hoja de cálculo se puede suponer distintos tiempos de llegada a Oviedo en función de la velocidad, hay que saber que la distancia no se puede suponer menor, al menos no sin el esfuerzo constructivo de una nueva línea recta entre esos dos puntos. Hay algunas cosas ciertas y estables que sólo los ignorantes, que se llaman a sí mismos visionarios, pueden suponer mutables. Dicho en otras palabras, cualquiera no puede tener un sueño y contárselo al mundo.
En esta fase regresiva en la que estamos, se oyen siempre voces que ponen pegas a la fatal destrucción del medio ambiente, o buscan excusas para apostar por el diseño inteligente. Las tesis ecologistas no son de anteayer, pero las corrientes que pretenden explicar la existencia de un Dios hacedor de todo, son tan antiguas como la incapacidad de explicación del mundo. Afortunadamente no es la ciencia la que retrocede en sus explicaciones, -bueno quizá, a veces, algún hombre de ciencia que abominaba de ser quemado y gustaba de las grandes frases- sino la religión y, sobre todo sus exégetas, los que han tenido que adaptar sus bobadas a las evidencias, año tras año, siglo tras siglo, para no quedar en ridículo. En algún momento descubrieron el efecto metáfora para justificarse, que la palabra revelada y dada por buena durante tanto tiempo era una forma de hacerse entender y que no había que tomarlo al pie de la letra. Claro que luego llegan los últimos papas que insisten en la existencia de un cielo y un infierno y destrozan la propuesta del malentendido.
Pero la vida es tremendamente tozuda. Ahora aparece un padre incorrectamente acusado por guarrear con la hija. Unos desgarros anales y vaginales inexistentes llevaron a otro a la detención y al diagnóstico facial de un perspicaz medio periodístico. Y poco antes un tipo que se ha estado enterando de todo pero no lo parecía, postrado en su cama, el famoso síndrome de enclaustramiento. Y llega el “Y si…” con el que poner en duda lo que convenga en cada momento. Porque, sin duda, si Oviedo estuviera más cerca llegaríamos antes.
Pero no todas las lombrices ni todos los comas hacen que desaparezcan los abusos ni las muertes cerebrales.
Si el primero y sus concomitancias son afortunadamente escasos en número, los comas irreversibles son bastante más numerosos. Y es ahí donde quiero llegar, para partir.
Ahora deberíamos estar planteándonos el derecho a la muerte digna, a la eutanasia, en un debate entre ciudadanos que no desean que nadie muera y que a nadie se mate, pero que reclaman para sí, y sólo para sí, el derecho a ser ayudados a morir cuando la vida, su entendimiento de la vida, se acaba. Cuando reclaman que esa ayuda no esté penalizada judicialmente y que sea el propio sujeto, o su familia y amigos, cuando aquello ya no es posible, los que decidan atendiendo a los deseos de esa persona que ya ha llegado el momento y la vida es algo más que mantener algunas constantes.
El aborto ha sido en las últimas dos o tres décadas una posibilidad de actuación para los españoles, con sus claros y sombras, que únicamente los habitantes del sótano de la caverna quieren plantear de nuevo aprovechando el río revuelto. Si el día de la marmota se ha renovado en una discusión tan antigua y tan rodeada de legislaciones similares por mucho que Camino ignore la existencia de ellas en casi toda Europa, fíjense lo que será para su otro gran valladar, el derecho a la muerte.
Antes de hablar de muerte ¿cómo ha podido vivir Camino y su caterva talar durante veintitantos años con la ley del aborto? ¿si no hay derecho ahora, cómo lo había antes? La dialéctica actual despoja de ropajes y tecnicismos el debate. Fuera por un supuesto o por otro, la resultante era la muerte del embrión, fuera de dos horas o tres meses la gestación, la resultante era la muerte de un embrión. ¿Cómo han podido repartir comuniones o simplemente conciliar el sueño, si millares de embriones estaban siendo asesinados, cada mes, cada año? ¿Sumamos estos cinco lustros? Si esto es así, cómo habéis podido callar, cómo Camino ha dejado que le nombren obispo quienes no sancionaron esa masacre. ¿Quién le importa más, el nasciturus o que repita Zapatero?
Esta me la sé. Y ustedes también.
Regreso. La eutanasia, tratando de acoger a todas las posibilidades de menor rango en un término único, es incluso un derecho más implacable que el aborto. Ya dejé escrita, sino clara, mi postura sobre éste. La interrupción del embarazo afecta, además de a la madre, al embrión y al padre que están comprometido e implicado respectivamente. Déjenme que cuente algo en tono menor que relaje el asunto pero lo explique. Dicen que en un plato de huevos fritos con bacon, la gallina está implicada, pero el cerdo está comprometido.
Quiero decir, por tanto, que si la decisión de la mujer lanza sus tentáculos de influencia hacia el embrión y hacia el progenitor, puede entenderse cierta colisión de derechos, pero en la decisión de la propia muerte esa colisión es, o nula o infinitamente menor. ¿Por qué no regulamos uno de los derechos más imbricados en la existencia, como es la cesación de la misma? Ya dije en su momento que la polémica sobre la aparición de la vida en el ser humano era puramente taxonómica y por ello arbitraria. A mi me gusta que sea la misma entrada del chico del flagelo en la pelúcida la que de la voz de ya en el origen vital. Podía ser la primera división, o la segunda, pero ese primer achuchón celular es como el primer beso: nada o casi todo. Podemos hablar de autonomía vital, de primer latido, de maduración neural o de lo que ustedes quieran. Nada comparado con la experiencia vital de un adulto que dice se acabó. ¿A quién le importa el concepto de vida de un juez, de un cura o del Colegio de Médicos, cuando un tipo con pelos en las piernas dice que ya no quiere seguir viviendo, que la edad, un accidente o una enfermedad le han llevado a ser lo que de ninguna manera quiere y soporta? ¿Quién es alguien para ofrecer una comprensión diferente de cuando una vida merece vivirse al propio vividor –por una vez con un sentido no festivo- que reniega de ella?
¿Podremos legislar de forma que alguien pueda obtener toda la información, regular las medidas de seguridad, facilitar medios físicos y todo lo necesario para que si yo me veo imposibilitado pueda escoger mi final por anticipado, o en pleno dominio de mis sentidos, pueda hacer que lo irremediable sea menos penoso para mi y para mi familia, sin que mis médicos, mis allegados se vean incursos en un problema penal? ¿Podremos aceptar que cada uno defina vida de forma distinta y que nadie le imponga su propio modelo o le indique que no es dueño de la suya pero sí de sus penurias, en nombre de un Dios en el que no cree?
¿Podremos irnos en silencio, sin la obscenidad de la prolongación miserable, dejando una imagen propia más de acuerdo con nuestra existencia que con la decrepitud inmisericorde? Sin molestar, sin más gastos, sin heroicidades. Y aceptando que otros quieran luchar hasta el final y poner su vida en manos de cualquier taumaturgo, hasta que se consuma la esperanza.
¿Puedes Zapatero proponerlo a los liberales esos de menos Estado, esos que no quieren que se metan en su vida privada, los del Estado que vele por la seguridad y poco más y deje las cuitas de las persoans a las personas? ¿Puedes extenderlo en el parlamento como la última mortaja de la libertad individual, para que estos adalides de la libertad no puedan dejar de aprobar la regulación de la última intromisión sin tener que callarse para siempre, para que sean ellos los que le digan chitón a la Iglesia? ¿Podrás? ¿Podremos?
martes, 8 de diciembre de 2009
Se nos quema el Reichstag
Estaba escribiendo algo distinto a esto que continúa, pero consultando una noticia me encuentro en El Confidencial con una agresión a Hermann Tertsch, el periodista que sustituyó a Germán Yanke en informativo nocturno de Telemadrid. Dejando a un lado que el padre de los Monster se llamaba igual, Tertsch se encuentra ingresado en un hospital de Madrid a consecuencia de una agresión sufrida anoche en la calle Almirante de la capital, según han informado a Efe fuentes de la radiotelevisión madrileña. Al parecer, el periodista recibió anoche una fuerte patada en la espalda "sin mediar palabra" que le ha dejado varias costillas rotas, contusiones e incluso "afectados" los pulmones, han relatado desde Telemadrid. La misma fuente ha asegurado que el periodista "no recuerda nada" de lo sucedido y sufre "grandes dolores", que le han hecho volver al hospital esta mañana -anoche ya estuvo en Urgencias- y a ser ingresado.
Esta es la noticia completa. Pero como para mi siempre es domingo me puse a mirar los comentarios del foro del diario digital que dirige Jesús Cacho. Si ese que salió de El País y luego de El Mundo y que hizo de defensor oficial de Mario Conde con dos libros y que hace nada contaba que Pedro José Ramírez, para mantener la dirección, había delatado a Sabino Fernández Campos, cuando el general recientemente fallecido largó sobre los líos de Juan Carlos con Marta Gayá y que El Mundo publicó. Le costó el cargo a Sabino como es sabido.
Bueno, pues en el foro de El Confidencial dicen cosas como estas:
OPINIONES DE LOS LECTORES (17)
3.-Habrá sido un "demócrata de toda la vida" de esos que está convencido de que lo verdaderamente democrático es lo que piensa él. Y es así porque pertenece a esa izquierda moralmente superior para la que la disensión es simple y llanamente fascismo. Y es notorio que los fascistas no tienen derechos,
4.-Estas son las " gracias " del bobo Gran wyoming con sus montajes. el, las sexta y los amiguitos de ZP.
5.-Wyoming estará contento. Supongo que algo de esto andaba buscando.
6.-Creo que se minimizó por parte de la mayoría de los medios la burda manipulación de Wyoming sobre unos comentarios de Tertsch y he aquí los resultados. No creo que H. Tertsch sea un periodista de los más conocidos, me refiero a su imagen, porque no hace tanto tiempo solo aparecía en medios escritos, concretamente en El País, donde hicieron lo imposible para que se fuese al no atender las consignas de la dirección a favor del gobierno en particular y de la izquierda en general. Wyoming tendrá que responder de su felonía y algún juez debería de ponerlo en su sitio porque lo que ha hecho con H. Tertsch no corresponde al ámbito de la libertad de expresión sino al del todo vale en los programas basura como el suyo y aquí tenemos los resultados.
9.-ME PREGUNTO CUANTO LE HABRA COSTADO A GUAYOMIN MANDAR HACER ESTO?,CONOCIENDO LOS MUNDOS DE LA DROGA Y LOS BAJOS FONDOS FRECUENTADO NORMALMENTE POR ESTE PROGRE DE IZQUIERDA NADA SORPRENDE
10.-Un gran hijo de puta de la camada Wayonera debe ser el tipo de la patada a traición,muy propia de esta España Zapateril.
11.-Esto es lo que aporta gentuza como el Wyoming a la convivencia en Eapaña. Sería de justicia que algún incontrolado le partiera esa jeta de imbécil que tiene. Y volviendo al terreno de lo real, confío en que algún juez con sentido le haga pagar por hacer bromitas que, aparte de poner en el punto de mira de descerebrados a una persona tan admirable como Tersh, ponen de manifiesto la bajeza y la falta de criterio de gentuza que cree que para ganarse el sueldo vale cualquier infamia. Qué personaje tan lamentable, este Wyoming. Repito: ojalá que le partan la cara.
12.-Ya estamos como en los años treinta. Zparo y su troupe de payasos de la Memoria Histórica y otros titiriteros del Régimen estarán contentos: un "facha" callado = una medalla para el chato Wyoming !
13.-¿En qué mierda de país se está convirtiendo España? ¿Que clase de persona puede agredir a otra simplemente por estar en desacuerdo con sus ideas? ¿Es que somos tan necios que no aprendimos nada de la Guerra Civil? ¿Qué miserable o miserables están fomentando todo esto? Esto va a acabar muy mal como no hagamos algo pronto. ¿No tienen ustedes la sensación de que esto se desmorona a marchas forzadas?
14.-¿Es esto un preludio como la primavera roja o sangrienta de 1936,que antecedio a la Guerra Civil,donde pistoleros izquierdistas asesinaban impunemente?¿Estare seguro al escribir esto,estaran escuchandome con Sintel y apuntando en una lista negra mi nombre y domicilio? Estas preguntas revelan al estado anemico al que ha llegado nuestra democracia. Donde jueces, policias, prensa y televisiones estan al servicio de un gobierno,que se comporta servil hasta la nausea en el extranjero,[Caruana,Mohamed] y en cambio es prepotente,sectario y revanchista puertas adentro.Debemos esperar a saber mas datos de lo sucedido,para ver la gravedad que entraña.Aunque ¿porque se ha tardado tanto en dar esta noticia?.Alguien tiene miedo.Debemos tener miedo.Sobre el futuro de España se ciernen cada vez mas negros nubarrones,sembradores de cizaña andan sementando nuevos y antiguos odios.Nacionalistas y socialistas vuelven cual jinetes del Apocalypsis a cabalgar,el Hambre,la Guerra,la Peste,la Muerte sus inseparables amigos se pueden cernir sobre nosotros.Malos tiempos se avecinan para nuestra patria.Los tiempos del odio pueden haber comenzado.
15.-Son ustedes unos absolutos irresponsables acusando a alguien sin la menor prueba y dejándose llevar exclusivamente de su baboso fanatismo antropológico. Después criticarán a los periodistas que demonizaron y acusaron sin la menor prueba a un inocente de haber violado y asesinado a una niña. Su obsesión sectaria es sencillamente vomitiva. Tal vez quien agredió a este facha, fue algún moro que se sintió ofendido cuando el fulano se declaró dispuesto a llevarse por delante a sus hermanos en el Islam.
16.-Se veía venir. Hace unos meses Javier Pérez de Albéniz, uno de los gurús de la izquierda más cavernícola y rencorosa de este país, publicaba este nauseabundo artículo:
http://www.soitu.es/soitu/2009/07/15/tveldescodificador/1247617164_066613.html
Ya sabemos, que la izquierda española no tolera la disensión y ojito con el que les lleve la contraria.
Les he suprimido los más sosos para no hacerlo largo. El numero 6 es el más votado.
Verán que ya tienen culpable y se darán cuenta del profundo análisis político de la situación convirtiendo a Tertsch en Calvo Sotelo.
Wyoming dijo esto:
Juzguen ustedes y luego pasen por Last Minute.
Esta es la noticia completa. Pero como para mi siempre es domingo me puse a mirar los comentarios del foro del diario digital que dirige Jesús Cacho. Si ese que salió de El País y luego de El Mundo y que hizo de defensor oficial de Mario Conde con dos libros y que hace nada contaba que Pedro José Ramírez, para mantener la dirección, había delatado a Sabino Fernández Campos, cuando el general recientemente fallecido largó sobre los líos de Juan Carlos con Marta Gayá y que El Mundo publicó. Le costó el cargo a Sabino como es sabido.
Bueno, pues en el foro de El Confidencial dicen cosas como estas:
OPINIONES DE LOS LECTORES (17)
3.-Habrá sido un "demócrata de toda la vida" de esos que está convencido de que lo verdaderamente democrático es lo que piensa él. Y es así porque pertenece a esa izquierda moralmente superior para la que la disensión es simple y llanamente fascismo. Y es notorio que los fascistas no tienen derechos,
4.-Estas son las " gracias " del bobo Gran wyoming con sus montajes. el, las sexta y los amiguitos de ZP.
5.-Wyoming estará contento. Supongo que algo de esto andaba buscando.
6.-Creo que se minimizó por parte de la mayoría de los medios la burda manipulación de Wyoming sobre unos comentarios de Tertsch y he aquí los resultados. No creo que H. Tertsch sea un periodista de los más conocidos, me refiero a su imagen, porque no hace tanto tiempo solo aparecía en medios escritos, concretamente en El País, donde hicieron lo imposible para que se fuese al no atender las consignas de la dirección a favor del gobierno en particular y de la izquierda en general. Wyoming tendrá que responder de su felonía y algún juez debería de ponerlo en su sitio porque lo que ha hecho con H. Tertsch no corresponde al ámbito de la libertad de expresión sino al del todo vale en los programas basura como el suyo y aquí tenemos los resultados.
9.-ME PREGUNTO CUANTO LE HABRA COSTADO A GUAYOMIN MANDAR HACER ESTO?,CONOCIENDO LOS MUNDOS DE LA DROGA Y LOS BAJOS FONDOS FRECUENTADO NORMALMENTE POR ESTE PROGRE DE IZQUIERDA NADA SORPRENDE
10.-Un gran hijo de puta de la camada Wayonera debe ser el tipo de la patada a traición,muy propia de esta España Zapateril.
11.-Esto es lo que aporta gentuza como el Wyoming a la convivencia en Eapaña. Sería de justicia que algún incontrolado le partiera esa jeta de imbécil que tiene. Y volviendo al terreno de lo real, confío en que algún juez con sentido le haga pagar por hacer bromitas que, aparte de poner en el punto de mira de descerebrados a una persona tan admirable como Tersh, ponen de manifiesto la bajeza y la falta de criterio de gentuza que cree que para ganarse el sueldo vale cualquier infamia. Qué personaje tan lamentable, este Wyoming. Repito: ojalá que le partan la cara.
12.-Ya estamos como en los años treinta. Zparo y su troupe de payasos de la Memoria Histórica y otros titiriteros del Régimen estarán contentos: un "facha" callado = una medalla para el chato Wyoming !
13.-¿En qué mierda de país se está convirtiendo España? ¿Que clase de persona puede agredir a otra simplemente por estar en desacuerdo con sus ideas? ¿Es que somos tan necios que no aprendimos nada de la Guerra Civil? ¿Qué miserable o miserables están fomentando todo esto? Esto va a acabar muy mal como no hagamos algo pronto. ¿No tienen ustedes la sensación de que esto se desmorona a marchas forzadas?
14.-¿Es esto un preludio como la primavera roja o sangrienta de 1936,que antecedio a la Guerra Civil,donde pistoleros izquierdistas asesinaban impunemente?¿Estare seguro al escribir esto,estaran escuchandome con Sintel y apuntando en una lista negra mi nombre y domicilio? Estas preguntas revelan al estado anemico al que ha llegado nuestra democracia. Donde jueces, policias, prensa y televisiones estan al servicio de un gobierno,que se comporta servil hasta la nausea en el extranjero,[Caruana,Mohamed] y en cambio es prepotente,sectario y revanchista puertas adentro.Debemos esperar a saber mas datos de lo sucedido,para ver la gravedad que entraña.Aunque ¿porque se ha tardado tanto en dar esta noticia?.Alguien tiene miedo.Debemos tener miedo.Sobre el futuro de España se ciernen cada vez mas negros nubarrones,sembradores de cizaña andan sementando nuevos y antiguos odios.Nacionalistas y socialistas vuelven cual jinetes del Apocalypsis a cabalgar,el Hambre,la Guerra,la Peste,la Muerte sus inseparables amigos se pueden cernir sobre nosotros.Malos tiempos se avecinan para nuestra patria.Los tiempos del odio pueden haber comenzado.
15.-Son ustedes unos absolutos irresponsables acusando a alguien sin la menor prueba y dejándose llevar exclusivamente de su baboso fanatismo antropológico. Después criticarán a los periodistas que demonizaron y acusaron sin la menor prueba a un inocente de haber violado y asesinado a una niña. Su obsesión sectaria es sencillamente vomitiva. Tal vez quien agredió a este facha, fue algún moro que se sintió ofendido cuando el fulano se declaró dispuesto a llevarse por delante a sus hermanos en el Islam.
16.-Se veía venir. Hace unos meses Javier Pérez de Albéniz, uno de los gurús de la izquierda más cavernícola y rencorosa de este país, publicaba este nauseabundo artículo:
http://www.soitu.es/soitu/2009/07/15/tveldescodificador/1247617164_066613.html
Ya sabemos, que la izquierda española no tolera la disensión y ojito con el que les lleve la contraria.
Les he suprimido los más sosos para no hacerlo largo. El numero 6 es el más votado.
Verán que ya tienen culpable y se darán cuenta del profundo análisis político de la situación convirtiendo a Tertsch en Calvo Sotelo.
Wyoming dijo esto:
Juzguen ustedes y luego pasen por Last Minute.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Transiciones
Hoy hace un día tristón en Madrid, al menos en mi Madrid, el que me conmueve y desespera y releo a Pacheco, su Alta traición, y pienso en la gente, cierta gente, por la que habría que dar la vida, cuando esa idea central de no tener que darla ha fracasado. Leo que todos los presidentes autonómicos del PP han faltado a la cita del día 6 de diciembre en Madrid. El día original en el que todos cedimos, con un todos que significa los de siempre. Tenían otra cosa que hacer. Estuvo Rajoy pero falló Cospedal, quizá porque necesitaba montar clandestinamente un belén, que no sé si en su caso es determinado o indeterminado el artículo. Este es el Partido Popular constitucionalista. Esta es su gente. Un ejemplo de exclusión del adjetivo cierta.
Esta lluvia hace crecer los crisantemos ante mis ojos y pienso en la gente que ha muerto, como si no soportaran más este 2009 de derrota y amenaza, como si eludieran de una vez por todas el cataclismo con la propia hecatombe. Murió Solé sin recordarse, pero tan recordado, y murió Altares sin olvidar nada. Lean su último artículo en El País de hoy. En un par de folios mete treinta y tantos años y algunas cuantas verdades más; lo que de olvido supuso la Transición para tantas familias que se aposentaron sobre un borrón y cuenta nueva a sus felonías y a la historia que el general les armó para darles cobijo. Esas mismas familias de hidras que han pulido sus tentáculos rejuvenecidos para apuntalar crucifijos, organizar ERES, sostener árbitros, diseñar el terreno de la siguiente victoria. Como si transición viniera de transigir en lugar de transitar.

Siempre hubo algo mejor que hacer. Aprobar una Constitución, estabilizar la democracia, mirar hacia Europa, reindustrializar al país, abrir puentes con el mundo, ganar dinero, y presumir, presumir de lo buena que había sido nuestra Transición, de lo maravillosa que nos había quedado la Constitución, mientras sumábamos, como el cadaverísimo, años de paz, ampliando ese megaperiodo de prosperidad que constituía un hito en nuestra historia. Como si hubiera algo bueno en cumplir años si no se llenan de experiencias. Pedro Altares apunta algunas no iniciadas o no resueltas.
Me acuso de escribir largo, denso y obscuro. Altares fue el hombre de Cuadernos para el Diálogo, revista tupida de solemnidad, de rotundidad académica, demasiadas veces insoportable, incluso para ser leída entre líneas, pero en este artículo tristemente final, condensa en cada párrafo enormes cantidades de guiños, codazos en los ijares y cejas alzadas llevándote por donde tienes que ir. Envidio su capacidad para colocar las miguitas en el sendero sin resultar tan abstruso como yo. Sin duda es incomparable, pero permítanme la inmodestia de zaherirme con lo excelso. Cuando lees tantas cosas que no dicen nada, tanta opinión huera, lees a Altares y no puedes dejar de adorarle.
Esta lluvia hace crecer los crisantemos ante mis ojos y pienso en la gente que ha muerto, como si no soportaran más este 2009 de derrota y amenaza, como si eludieran de una vez por todas el cataclismo con la propia hecatombe. Murió Solé sin recordarse, pero tan recordado, y murió Altares sin olvidar nada. Lean su último artículo en El País de hoy. En un par de folios mete treinta y tantos años y algunas cuantas verdades más; lo que de olvido supuso la Transición para tantas familias que se aposentaron sobre un borrón y cuenta nueva a sus felonías y a la historia que el general les armó para darles cobijo. Esas mismas familias de hidras que han pulido sus tentáculos rejuvenecidos para apuntalar crucifijos, organizar ERES, sostener árbitros, diseñar el terreno de la siguiente victoria. Como si transición viniera de transigir en lugar de transitar.

Siempre hubo algo mejor que hacer. Aprobar una Constitución, estabilizar la democracia, mirar hacia Europa, reindustrializar al país, abrir puentes con el mundo, ganar dinero, y presumir, presumir de lo buena que había sido nuestra Transición, de lo maravillosa que nos había quedado la Constitución, mientras sumábamos, como el cadaverísimo, años de paz, ampliando ese megaperiodo de prosperidad que constituía un hito en nuestra historia. Como si hubiera algo bueno en cumplir años si no se llenan de experiencias. Pedro Altares apunta algunas no iniciadas o no resueltas.
Me acuso de escribir largo, denso y obscuro. Altares fue el hombre de Cuadernos para el Diálogo, revista tupida de solemnidad, de rotundidad académica, demasiadas veces insoportable, incluso para ser leída entre líneas, pero en este artículo tristemente final, condensa en cada párrafo enormes cantidades de guiños, codazos en los ijares y cejas alzadas llevándote por donde tienes que ir. Envidio su capacidad para colocar las miguitas en el sendero sin resultar tan abstruso como yo. Sin duda es incomparable, pero permítanme la inmodestia de zaherirme con lo excelso. Cuando lees tantas cosas que no dicen nada, tanta opinión huera, lees a Altares y no puedes dejar de adorarle.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Derechos históricos
Entre cura y cura me pregunto… entiéndalo bien, no es que me pase el día confesando, ni que me los cargue, ni me los tire, me refiero a las curas, en femenino, tampoco las monjas, sino aquellas que denotan herida previa, esa que hace este demonio de mundo en la carne, especialmente trémula como la mía. Decía que entre gasa y gasa, entre betadine y apósito autoadhesivo, pienso en lo que pensará la duquesa de Alba, suponiendole alguna actividad cognitiva, de lo que dice Esquerra Republicana de Catalunya.
Cuando los Benach, Ridao o Puigcercós se ponen intensos defendiendo la historia como justificación de sus derechos ante los pueblos limítrofes con sus linderos autonómicos, lo que significa, sobre todo, sus derechos diferenciales sobre los habitantes de esos pueblos impropios.
La historia la remontan como un salmón añoso a 1931, considerándose el partido decano de su nación, como si los socialistas, los comunistas, los radicales republicanos o la derecha misma no existiera con décadas de antelación. De ninguno habla ni dan noticia, ni siquiera de la CNT que fue fundada en Barcelona en 1910, ni de la FAI que aportó un consejero a la Generalidad de Cataluña durante la Guerra Civil. O de la UGT, fundada también en Barcelona en 1888, coincidiendo con la Exposición Universal. Sin duda Adán nació en Vilanova i la Geltrú. Miren en su página web y descárguense el folleto, pueden hacerlo en español, en inglés, en italiano y sardo. Sardo ¿por qué no en swahili? ¿Qué harán los descendientes del negro de Bañolas?
Pero lo que piense María del Rosario Cayetana Alfonsa Victoria Eugenia Francisca Fitz-James Stuart y de Silva es irrelevante, por más que sus orígenes de relumbrón vengan del siglo XV. El afán catalán de remonte cronológico y de respetabilidad llega a Wikipedia que habla del Paleolítico y que el Neolítico se inicia en tierras catalanas hacia el 4500 a.C. ¿Se puede ser más poca-solta?

Pues desgraciadamente sí. Y no me refiero a que los chicos de ERC digan que se está cometiendo en Cataluña un genocidio cultural, que ya les vale. No, ya me he hartado de tanta tontería y parece que nuestros conciudadanos también. Léanse la encuesta de hoy domingo en El País sobre nuestras opiniones al respecto. Sobre la República también tienen opinión. Y no buena. ¿Quién tiene la responsabilidad de esa desafección?
Cuando me refería a los más tontos, era por las decisiones judiciales que aparecen en el haz y en el envés de un cuadernillo de prensa reciente. Haz: tres agentes tiran a un tío de la moto, le dan una paliza confundiéndole con un sicario colombiano, lo dejando sangrando y la Audiencia les condena a tres años por lesiones y detención ilegal. El Supremo lo deja en 1200 euros de multa a cada agente. Envés: un tipo entra en una iglesia y cuando los feligreses dicen sí creo al eco del oficiante, el tipo dice no creo. Dialéctica pura. Además hacía gestos obscenos a las imágenes. Por su conducta uno podía pensar en un iconoclasta protestante o protestón, pero parece que estaba sencillamente zumbado, por decirlo técnicamente siguiendo la DSM-IV. Le han metido 22 meses de cárcel.
Así que ya lo saben, no se hagan el loco, ni se hagan el laico, que interrumpir las ceremonias religiosas está carísimo. Si van a hacer alguna gamberrada hagan como el obispo de Alcalá mientras oficiaba misa en Paracuellos, que, emulando a los agentes confusos por la noche, pide disculpas por confundir la bandera constitucional con la del sicario cuya curia romana apoyó durante cuarenta años. Un águila este obispo.
Le quitarán al menos algún punto del carné ¿no?
Cuando los Benach, Ridao o Puigcercós se ponen intensos defendiendo la historia como justificación de sus derechos ante los pueblos limítrofes con sus linderos autonómicos, lo que significa, sobre todo, sus derechos diferenciales sobre los habitantes de esos pueblos impropios.
La historia la remontan como un salmón añoso a 1931, considerándose el partido decano de su nación, como si los socialistas, los comunistas, los radicales republicanos o la derecha misma no existiera con décadas de antelación. De ninguno habla ni dan noticia, ni siquiera de la CNT que fue fundada en Barcelona en 1910, ni de la FAI que aportó un consejero a la Generalidad de Cataluña durante la Guerra Civil. O de la UGT, fundada también en Barcelona en 1888, coincidiendo con la Exposición Universal. Sin duda Adán nació en Vilanova i la Geltrú. Miren en su página web y descárguense el folleto, pueden hacerlo en español, en inglés, en italiano y sardo. Sardo ¿por qué no en swahili? ¿Qué harán los descendientes del negro de Bañolas?
Pero lo que piense María del Rosario Cayetana Alfonsa Victoria Eugenia Francisca Fitz-James Stuart y de Silva es irrelevante, por más que sus orígenes de relumbrón vengan del siglo XV. El afán catalán de remonte cronológico y de respetabilidad llega a Wikipedia que habla del Paleolítico y que el Neolítico se inicia en tierras catalanas hacia el 4500 a.C. ¿Se puede ser más poca-solta?

Pues desgraciadamente sí. Y no me refiero a que los chicos de ERC digan que se está cometiendo en Cataluña un genocidio cultural, que ya les vale. No, ya me he hartado de tanta tontería y parece que nuestros conciudadanos también. Léanse la encuesta de hoy domingo en El País sobre nuestras opiniones al respecto. Sobre la República también tienen opinión. Y no buena. ¿Quién tiene la responsabilidad de esa desafección?
Cuando me refería a los más tontos, era por las decisiones judiciales que aparecen en el haz y en el envés de un cuadernillo de prensa reciente. Haz: tres agentes tiran a un tío de la moto, le dan una paliza confundiéndole con un sicario colombiano, lo dejando sangrando y la Audiencia les condena a tres años por lesiones y detención ilegal. El Supremo lo deja en 1200 euros de multa a cada agente. Envés: un tipo entra en una iglesia y cuando los feligreses dicen sí creo al eco del oficiante, el tipo dice no creo. Dialéctica pura. Además hacía gestos obscenos a las imágenes. Por su conducta uno podía pensar en un iconoclasta protestante o protestón, pero parece que estaba sencillamente zumbado, por decirlo técnicamente siguiendo la DSM-IV. Le han metido 22 meses de cárcel.
Así que ya lo saben, no se hagan el loco, ni se hagan el laico, que interrumpir las ceremonias religiosas está carísimo. Si van a hacer alguna gamberrada hagan como el obispo de Alcalá mientras oficiaba misa en Paracuellos, que, emulando a los agentes confusos por la noche, pide disculpas por confundir la bandera constitucional con la del sicario cuya curia romana apoyó durante cuarenta años. Un águila este obispo.Le quitarán al menos algún punto del carné ¿no?
sábado, 5 de diciembre de 2009
Cultura gratis total
Recuerdo haber acompañado alguna vez al pelma y a su madre durante su larga infancia, casi eterna, por las tiendas de la Gran Vía o de Callao preguntando por algún disco. La cosa era así, su madre escuchaba una canción en la televisión o en la radio y, para vergüenza del pelma, se iba a una tienda de discos y la tarareaba al dependiente. Si éste estaba despierto o la progenitora no se iba mucho de la melodía –jamás pedía nada dodecafónico- le sacaban el disco versión 45 rpm o LP y se lo ponían en el plato para que lo escuchara con unos teléfonos, a veces sólo uno, con los que el cliente decidía si era lo que quería. Normalmente el dependiente acertaba y la madre amantísima lo compraba para ponerlo en casa.

Ahora el pelma no hubiera tenido que pasar esos apuros, ya no tendría que ser el hijo de la que canta, porque utilizaría, mediante el software Shazam, su teléfono móvil –siempre este invento intermediando- para reconocer esa canción que suena en un anuncio o en una película. Y con los datos en su poder podría amputarse las piernas, porque no tendrá que acudir a ninguna tienda para hacerse con el tema buscado; bastará que vaya a su ordenador y teclee apenas unas letras para que al rato, sin pagar una perra, le llegue esa música buscada y pueda escucharla a través del propio ordenador o devolverle al móvil lo que éste le dio, en forma de tono de llamada. Socialismo tecnológico. Redistribución en el bosque de Sherwood.
Qué gran avance. Sin madre que te avergüence, ni cartera que se abra para pagar esa obra. Ya saben como acaba la historia. Es ley de vida. Les adelanto una parte: la madre de mi pelma murió sin apenas desafinar. Ley de vida. Den ustedes con el resto. Lo tienen fácil, es ley de vida.

Ahora el pelma no hubiera tenido que pasar esos apuros, ya no tendría que ser el hijo de la que canta, porque utilizaría, mediante el software Shazam, su teléfono móvil –siempre este invento intermediando- para reconocer esa canción que suena en un anuncio o en una película. Y con los datos en su poder podría amputarse las piernas, porque no tendrá que acudir a ninguna tienda para hacerse con el tema buscado; bastará que vaya a su ordenador y teclee apenas unas letras para que al rato, sin pagar una perra, le llegue esa música buscada y pueda escucharla a través del propio ordenador o devolverle al móvil lo que éste le dio, en forma de tono de llamada. Socialismo tecnológico. Redistribución en el bosque de Sherwood.
Qué gran avance. Sin madre que te avergüence, ni cartera que se abra para pagar esa obra. Ya saben como acaba la historia. Es ley de vida. Les adelanto una parte: la madre de mi pelma murió sin apenas desafinar. Ley de vida. Den ustedes con el resto. Lo tienen fácil, es ley de vida.
jueves, 3 de diciembre de 2009
Magnetismo
Hoy no tengo mucho tiempo para estar con ustedes. Me acaban de nombrar alto representante del Gobierno para la NBA. Quieren saber el secreto para que los enanos le crezcan tanto a este gabinete. Da igual que sea un atunero, que un cooperante, que un submarinista o una activista saharaui.
La capacidad de atracción de marrones y la incapacidad de dar solución rápida y eficaz sin que parezca que son unos inútiles es impresionante. Seguro que aparecerán pruebas de que Zapatero le regaló golosinas al niño obeso de Orense.
Al otro lado en cambio Rajoy lo explica fácil. Se junta con niños y dice que la culpa es del gobierno. Están haciendo unos vídeos con las explicaciones a los niños para sus diputados. Estos últimos tenían problemas de comprensión. A ver si ahora… De dar pasta a fundaciones en Bolivia con afanes oscuros no hablan. Mientras son los garantes de la libertad con el premio al Rey y con la santa invocación contra la censura de las webs copiotas.
Les tengo que dejar… mientras menos escriba menos tendrán que copiar. Se lo quiero poner fácil y no darles demasiado trabajo.
La capacidad de atracción de marrones y la incapacidad de dar solución rápida y eficaz sin que parezca que son unos inútiles es impresionante. Seguro que aparecerán pruebas de que Zapatero le regaló golosinas al niño obeso de Orense.
Al otro lado en cambio Rajoy lo explica fácil. Se junta con niños y dice que la culpa es del gobierno. Están haciendo unos vídeos con las explicaciones a los niños para sus diputados. Estos últimos tenían problemas de comprensión. A ver si ahora… De dar pasta a fundaciones en Bolivia con afanes oscuros no hablan. Mientras son los garantes de la libertad con el premio al Rey y con la santa invocación contra la censura de las webs copiotas.
Les tengo que dejar… mientras menos escriba menos tendrán que copiar. Se lo quiero poner fácil y no darles demasiado trabajo.
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